martes, 25 de diciembre de 2007
Plegarias (2 de 3)
ORACIÓN BUDISTA
Que todos los seres que existen,
débiles o fuertes,
largos, grandes, medianos,
bajos, pequeños o gruesos.
Que todos los seres que existen,
conocidos o desconocidos,
cercanos o lejanos,
nacidos o por nacer,
que todos los seres sin excepción estén felices.
Que nadie engañe ni desprecie a otra persona en ningún lugar.
Que no desee el daño de los demás con enojo.
Como una madre protege a su hija o hijo,
de la misma forma uno debe cultivar un corazón
sin límites hacia todos los seres.
Que los pensamientos de amor llenen todo el mundo.
Arriba, abajo y a lo largo.
Sin ninguna obstrucción, sin odio, sin enemistad.
Parados, caminando, sentados o acostados,
se debe cultivar esta meditación de amor.
Así, su vida traerá el cielo a la tierra.
Namu Amida Butsu
Rezo del Amor Universal (Metta)
ORACIÓN CATóLICA
Señor haz de mí un instrumento de Tu Paz.
Que donde haya odio, yo siembre amor;
donde haya ofensa, yo ponga perdón;
donde haya duda, yo ponga fe;
donde haya error, yo ponga verdad;
donde haya discordia, yo ponga unión;
donde haya desesperación, yo ponga esperanza;
donde haya tinieblas, yo ponga la luz;
donde haya tristeza, yo ponga alegría.
Concédeme Señor la gracia de no buscar tanto
ser comprendido, como comprender;
ser consolado, como consolar;
ser amado, como amar;
Porque dando es como recibimos.
Perdonando es como somos perdonados.
Y muriendo es como nacemos a la Vida Eterna.
De: Francisco de Asís
ORACIÓN GNóSTICA
Padre mío, Señor mío, Dios mío.
Te suplicamos en nombre de la raza humana
que nos perdones todas las faltas cometidas contra Ti.
Y nos ayudes cada día a vivir la vida
con más comprensión y sabiduría para ser justos.
Te pedimos que nos liberes de todo aquello que impida
nuestra fusión conciente con la Unidad de Vida.
Ayúdanos a disipar el sufrimiento, el hambre, las enfermedades,
y todo tipo de dolor humano para que podamos vivir
en equilibrio, salud y armonía.
También ayúdanos a disipar el odio, el egoísmo, el ego,
y todo mal humano, para que despertemos nuestras conciencias
en unidad de amor hacia todos los seres existentes
de la humanidad, la naturaleza y el universo.
Y así vibre el amor en todos nuestros corazones
y reine la paz en nuestras mentes.
¡Que todos los seres sean dichosos!
¡Que todos los seres sean en paz!
Por el nombre del Cristo,
por la majestad del Cristo,
y la gloria del Cristo.
Así se haga, según Tu voluntad.
Amén, amén, amén.
Oración mundial del amor y la paz
martes, 18 de diciembre de 2007
Plegarias (1 de 3)
Nos identificamos con esta expresión universal de las doctrinas religiosas y filosóficas citadas, porque reflejan los mismos anhelos y propósitos nuestros.
ORACIÓN HINDÚ
Que Dios nos proteja y nos alimente.
Que trabajemos unidos, con firmeza.
Que sean fructuosos nuestros afanes.
Que nos amemos unos a otros y vivamos en paz.
Paz, paz, paz a todos.
Estén unidos nuestros corazones;
sean unánimes nuestras intenciones,
y perfecta nuestra unidad en la paz.
Paz, paz, paz a todos.
¡Oh Dios! condúcenos de lo irreal a lo Real.
Llévanos de las tinieblas a la Luz.
Guíanos de la muerte a la Inmortalidad.
Paz, paz, paz a todos.
Señor Dios Omnipotente,
que haya paz en las regiones celestes.
Y paz en la Tierra.
Que las aguas estén en calma.
Que las hierbas sean bienhechoras.
Y que los árboles y las plantas brinden paz a todos.
Que todos seamos seres benéficos brindándonos paz.
Que Tu Ley Védica propague la Paz a través del mundo.
Que todas las cosas sean fuente de paz para nosotros.
Que tu misma paz funde la paz de todo y que esa, Tu Paz,
venga también sobre nosotros.
De los Upanishads
ORACION COMPUESTA POR RELIGIOSOS CRISTIANOS,
JUDIOS Y MUSULMANES PARA CULTOS INTERRELIGIOSOS.
Dios eterno, Creador del universo, no hay otro Dios más que Tú.
Grandes y maravillosas son Tus Palabras.
Admirables son Tus Caminos.
Te damos gracias por la gran variedad esplendorosa de Tu Creación.
Te damos gracias por las muchas formas en que afirmamos
Tu Presencia y Designio, y la libertad de hacerlo así.
Perdona nuestros ataques a Tu Creación.
Perdona nuestra violencia contra nuestro prójimo.
Estamos sobrecogidos y agradecidos
por Tu Amor persistente a todos y cada uno de tus hijos:
cristianos, judíos, musulmanes;
así como a los de otras religiones.
Concede a todos y a nuestros dirigentes los atributos de los fuertes;
respeto mutuo en palabras y hechos,
moderación en el ejercicio del poder,
y la voluntad de paz con justicia para todos.
Dios eterno, Creador del universo, no hay otro Dios más que Tú.
De: Current Dialogue 24/93
jueves, 13 de diciembre de 2007
El perdón
El perdón es uno de ellos.
Perdonar. Perdonarse. Pedir perdón.
Desafortunadamente esta ofrenda, igual que el Amor, también tiene la característica de ser una habilidad poco practicada. No vemos las acciones del otro como en realidad son: el reflejo de alguna disfunción emocional derivada del miedo, inseguridad, carencia afectiva, inflexibilidad o de muchas más.
En el momento que se siente dolor se busca un culpable. Es difícil aceptar que alguien actúe de tal o cual manera sin intención de lastimar. El escaso conocimiento sobre las motivaciones humanas induce a interpretar erróneamente la conducta.
Ignorar la razón oculta que impulsa a la persona a portarse así, nos hace sentir agraviados. Luego, viene el sufrimiento y a continuación nos permitimos experimentar resentimiento y odio hacia él /ella al considerar que nos produjo ese sentimiento.
Asimismo sucede con el disgusto por algo que hicimos y lo calificamos absurdo; no conseguimos exculparnos fácilmente. Porque no entendemos el por qué obramos de esa forma. O porque ese comportamiento evidencia una debilidad que se creía rebasada. O, sencillamente, porque estamos distantes de comprender la verdadera ruta de la perfección.
En ocasiones distintas, es el patético orgullo que impide pedir perdón. Se opta por justificar o repartir culpas y mantener una expresión dolorosamente anudada, en vez de utilizar la comunicación para admitir la equivocación de juicio o de actuación.
En cualquiera de los casos, se precisa de: perdonar, perdonarse o pedir perdón.
Si tan solo conociera un poco el mundo interior del otro, tal vez le sorprendería el malestar que siente quien usted estima que le lastimó. La severidad suya no cambiará el suceso. Tenga presente que, todos los días, hay quienes muestran tolerancia con usted. No use como arma punitiva el no conceder perdón.
También, sea indulgente consigo mismo /a. El remedio a su inconformidad le llegará con la oportunidad de hacerlo como desea haberlo hecho.
Igualmente, reconozca con humildad cuando toque la parte vulnerable del ser humano. Una respuesta conciliadora puede ahorrar pesar tanto a usted como a los demás.
El perdón es una importante fuente de energía en el desarrollo personal. Es una fuerza capaz de disolver el resentimiento y la amargura que obstruyen el crecimiento de la autoestima y producen enfermedades psicosomáticas.
Deje de diferir este acto noble y de vivir una situación restrictiva y tóxica. El primer motivo para perdonar es su conveniencia. “Si no perdonas por amor, perdona al menos por egoísmo, por tu propio bienestar”, sugiere el Dalai Lama.
Piense en esto. Su vida podría cesar en un segundo. Y usted se perdería la oportunidad de recibir el beneficio de transmutar esa aflicción. Siendo así, ¿qué espera?... ...
Inaugure un nuevo día. Tome la iniciativa. Perdone, perdónese y pida perdón. No importa cuán grande sea su dolor. Tenga la certeza de que lo que recibirá será favorablemente superior.
Comience la calistenia con reflexión y determinación. Sepulte la ira, el rencor, el dolor y la culpabilidad. El perdón tiene poder transformador. Es un sentimiento catártico, liberador, reconfortante.
La habilidad de perdonar, como toda habilidad, debe practicarse diariamente. Entonces, cuando se conozca mejor a sí mismo, podrá ver desde otra perspectiva la actitud de los demás hacia usted.
Si necesita ayuda para hacerlo, ¡búsquela! Le alegrará la recompensa.
¡Bendiciones!
“Nadie puede hacerte sentir mal, sin tu consentimiento”. Eleanor Roosevelt
jueves, 6 de diciembre de 2007
Camino de aprendizaje (2 de 2)
Por supuesto, eso no evitará que alguna vez se pueda extraviar el camino. Si sucediera, la resolución ha de ser retomarlo y seguir avanzando.
En el mejor o peor escenario habrá de aprender. Y las condiciones favorables no precisamente determinan el resultado. Los críticos firmes y constructivos contribuyen con precisión al entendimiento de las cosas; es venturoso contar con ellos.
Todo aprendizaje involucra disciplina. Sin disciplina ni el oráculo servirá. En su biografía, el individuo generalmente escribe sobre eventos que le representan ganancias y pérdidas. Entonces, debe cuidar de una adecuada preparación para enfrentarlos, porque el mundo suele trastornarse cuando éstos son superiores o no son los esperados.
Aprender de las equivocaciones ayuda a alcanzar maestría. Revisar esas experiencias vale para no repetirlas... “Si cerramos las puertas a todos los errores y no reflexionamos sobre ellos, dejaremos fuera la verdad, que es el objetivo a encontrar a través del aprendizaje que debemos tener”, nos indica Tagore.
Atender la intuición y las señales de advertencia facilitan la instrucción en cualquier tema y situación. La falta de entrenamiento no legitima o justifica inocular las acciones erráticas.
Para obtener las metas que establezca haga lo que quiera, lo mejor que pueda; sin elegir atajos que comprometan su integridad. Y aunque a muchos no le agrade, todos le respetarán. Es cierto que se puede ocultar la evidencia, pero nunca la verdad.
En la marcha, a ritmo dialéctico, aprenderá a: conocer el enojo por las decepciones y las desproporciones. La diferencia entre libertad y autonomía. Verificar que justicia no siempre es igualdad. Exorcizar turbulencias para tomar providencias y conformar su sistema de creencias.
Además, a soltar lo innecesario. Probar la clase de fe que tiene y visualizar el camino como un reto estimulante. A identificar los cómplices en el logro de objetivos; como también, que las decisiones adoptadas completan los planes y propósitos de vida.
Los métodos de aprendizaje son distintos; incluyendo los libros y el uso de la nueva tecnología. Pero, más allá de la forma, la disposición a recibir es clave. Carece de sentido la arrogancia de pretender efectuarlo sin escuchar ni reflexionar.
La existencia de familiares, guías, profesores, mentores, instructores, supervisores, no es casual. “Si uno aprende de otros pero no piensa, andará desorientado. Si, por el contrario, piensa pero no aprende de otros, estará en peligro”, dice el Maestro.
Cuando la práctica llegue a un nivel de madurez, comprenderá que: “A veces las cosas que pueden funcionar hoy pueden no funcionar mañana, y las estrategias que son buenas para una situación pueden no serlo para otra. Estar en el lugar adecuado o inadecuado en el momento oportuno o inoportuno es algo que usted no puede controlar. Por ello, acepta lo que le acontece e intenta afrontar las consecuencias en lugar de luchar contra ellas... Un mismo principio no se puede aplicar a todas las circunstancias.... y los logros a corto plazo no garantizan el éxito a largo plazo...”
Transcurrido el tiempo podrá contextualizar lo aprendido y entender que la Vida no siempre le da lo que desea, pero también puede superar lo que usted espera.
Aprender es ineludible. Todos hacemos el recorrido. Tal vez la diferencia sea que la fuerza de su espíritu exceda a la de los demás.
Y aun así, no terminará de aprender.
¡Bendiciones!
“Los caminos son para caminarlos, no son destinos finales” Buda
miércoles, 28 de noviembre de 2007
Camino de aprendizaje (1 de 2)
Infalible proceso de la existencia.
El vivir es la jornada temporal que implica aprender.
Temprano en el tiempo se manifiesta el deseo de conocer, indagar, instruirse. Un aprendizaje que no termina. “En este camino siempre estáis partiendo”, observa el Maestro.
Se emprende la marcha sin manuales, sin mapas, sin rutas conocidas. Con un catálogo de preguntas; y pocas respuestas indicadas.
Palabras, silencios y ejemplos para reflexionar en el camino.
De equipaje, el inimaginable potencial espiritual y humano; para su aprovechamiento. Pero esto equivale a tener 5 años y 5,000 millones... ¡Qué disyuntiva! ¿Sabrá el/la niño/a cómo comenzar a utilizarlos?
Entonces, el infortunio no son las dificultades en el aprendizaje, sino el no saber qué hacer con las potencialidades. Y eso es, definitivamente diferente.
Tal situación suscita que, irremediablemente, tratando de aprender el ser humano efectúe actos evolutivos y no evolutivos; los denominados: buenos y malos; positivos y negativos; equivocaciones y desatinos.
Las etapas del aprendizaje son análogas a las edades: infancia, juventud, madurez y vejez.
Aprender es estar dispuesto a: pensar, preguntar, escuchar, observar, reflexionar, decantar. Con ese fin, se recurre a los diálogos internos para acceder a la intuición; al conocimiento y la experiencia de otros que servirán de referencia; y a la clara lección de variedad y coexistencia de la naturaleza.
El ejercicio de estas acciones, en todos los aspectos y niveles, es individual. De hecho, nadie puede evitar o proteger a alguien del noviciado; porque nadie vive las experiencias por otro.
Para aprender cualquier cosa, ya sea conducir su vida o en las tareas productivas, debe entender los principios de todo cuanto quiera practicar. Si no entiende lo que está haciendo, la forma de actuar no ha de ser fiable. Además, simultáneamente debe comprender que el conocimiento es el precursor de la acción, pero la acción no es necesariamente la precursora del conocimiento.
En este singular proyecto el sujeto es libretista, protagonista y espectador de su obra.
Las personas en quienes se confía pueden ser soportes para descubrir capacidades, definir objetivos de vida, en las crisis evolutivas y en las batallas con los talentos hasta hacer las paces con el destino. Esto se obtendrá con la firme decisión y actitud de escuchar, pero sobre todo de recibir.
La instrucción incluye conocerse a sí mismo, amar, perdonar, cerrar ciclos, establecer principios, expandir la conciencia, entrenar la paciencia, subordinar el ego, disolver los apegos. Superar contiendas entre criterios, percepciones e inseguridades. Definir prioridades, tomar decisiones y asumir las consecuencias.
En la fase de aprendiz el historial señalará desaciertos, confusiones, dudas, indecisiones e imprecisiones, Posteriormente, reseñará los logros, satisfacciones y méritos. Primero: frutos de principiante; luego: resultados de veteranía.
La fuerza y el acto volitivo del espíritu son los hilos conductores de un aprendizaje evolutivo. Proporcionan certezas para delinear los pasos.
Continuará...
¡Bendiciones!
“Acércate a la luz de las cosas, deja que la naturaleza sea tu maestra”. W. Wordsworth
martes, 20 de noviembre de 2007
Dar y recibir
La interacción armoniosa de todos los recursos y las fuerzas que conforman la existencia. Espíritu, mente, materia, movimiento y acciones se mantienen en la interacción de este ubicuo flujo.
El canal: la Ley del Dar y Recibir. Todo se multiplica cuando es dado. La acción de dar origina el recibir.
En el Dar y Recibir lo importante es la intención y el acto voluntario e incondicional; aportando siempre elementos de bien.
La Ley sustenta el principio de mantener el flujo por medio de nuestra disposición de dar aquello que buscamos.
Las formas materiales no son las únicas apreciadas. Dar alegría, tiempo, solidaridad, paz, atención, afectos; son obsequios altamente valiosos, con efecto permanente. Como también lo son los buenos deseos y la oración.
No generará abundancia si lo que da lo siente como pérdida. Además, habrá de tener presente que el regalo llevará cintas, no cuerdas, porque no es un soborno ni busca recompensa.
Es imposible que una persona dé más de lo que recibe.
Un corazón generoso es poderoso. Como nada espera, la retribución le llegará fundamentalmente expresada en riqueza espiritual y emocional.
Mientras esté dando, estará recibiendo...
Dar y recibir es participar.
Para hacerlo, tiene que estar dispuesto/a a componer la ecuación con conciencia y amor. A extender, con vocación, las dos manos abiertas para dar y recibir. Sin sofisma ni hipocresía.
¿Y sabe algo?... la intención no será impresionar a los demás, sólo que también es bueno que su dulzura personal, como efecto secundario, pueda servir como rocío para regar el jardín de otros.
¡Bendiciones!
“A un gran corazón, ninguna ingratitud lo cierra, ninguna indiferencia lo cansa”. L. Tostói
miércoles, 14 de noviembre de 2007
La imaginación
El origen del Universo. El comportamiento, sonido, colores y diversidad de la Naturaleza. Los procesos de vida y la muerte de todo cuanto existe.
Nuestros espectaculares sueños; y hasta la sonrisa de La Mona Lisa.
Las religiones, y el nacimiento y la vida de sus dioses, maestros, profetas, guías, brahmanes, chamanes, hechiceros. Y la de los gobernantes de la Antigüedad: faraones, emperadores, caciques, reyes.
La literatura. La pintura. La música. El teatro. El cine. La televisión. Los videojuegos. Las caricaturas.
Todo, absolutamente todo, envuelto en: Misterios. Mitos. Leyendas. Fábulas. Utopía. Ficción. Fantasías. Magia. Aplicado a lo inexplicable, imposible, increíble, indescriptible, incomprendido, divino. En una perfecta sinergia de tiempo - espacio - imaginación.
Así recorremos la vida; acompañados de la ilimitada y fantástica producción de la imaginación humana.
Esta abarca inmensas creaciones y diferentes temas y épocas; entrelazando culturas, historias, idealizaciones, ciencia, sabiduría, tecnología, conocimiento, sentimientos, emociones. En narrativas: romántica, poética, épica, social, política, cultural.
Como recordatorio obligatorio, algunos de los inolvidables escritores y títulos de los géneros literario y/o cinematográfico, nos sirven de ilustración: Isaac Asimov, Ray Bradbury, Edgar Rice Burroughs, Gustavo A. Bécquer, Karel Capek, Arthur C. Clarke, Robert A. Heinlein, Aldous Huxley, Edgar Allan García, Jorge Luis Borges, George R. Martín, George Orwell, J. R. R. Tolkien, Julio Verne, H. G. Wells y Yevgueni Zamiatin.
Los textos de La IIíada, La Odisea, Utopía, Rayuela, El Principito, Cien Años de Soledad, El Alquimista, El Caballero de la Armadura Oxidada, El Jardín del Amado, Juan Salvador Gaviota.
Y las fantásticas realizaciones de: Aelita, La Guerra de los Mundos, Fahrenheit 451, Star Trek, 2001: Una Odisea del Espacio, Solaris, La Guerra de las Galaxias, The Lion King, E.T.: El Extraterrestre, Terminator, Ghost, Regreso al Futuro, Excalibur, The Matrix, El Señor de los Anillos, Minority Report, Blade Runner, Crouching Tigre Hidden Dragon, y la saga de Harry Potter.
Pero, ¿qué busca el ser humano desplegando su extraordinaria capacidad imaginativa?
Afortunadamente los medios de comunicación han sido grandes valedores para traducir y transmitir la búsqueda humana. Búsqueda del fascinante mundo donde yacen todas las posibilidades de realización. Búsqueda de verdades argumentativas para la existencia.
El lenguaje de ellos revela los temores y flaquezas; así como el incesante interés de la humanidad de vivir la paz, la unidad, el amor, el humor, la verdad, la lealtad, la amistad, la ética, la moral, la compasión, el erotismo, el heroísmo; y sobre todo la aspiración de un mejor destino colectivo.
Pretende vivir imaginariamente lo que quiere en la realidad, porque aún le sobrevive la sensibilidad y el sentido del asombro, de la aventura, del descubrimiento.
Además, para niños/as y adultos estas formas de comunicación representan magnificas vías de recreación espiritual, les facilitan desarrollar hábitos de lectura porque llegan ricas en matices, con carácter didáctico para instruir deleitando. Como también, les permite a cada quien estructurar guiones para su universo personal mágico.
La raza humana ha sido bendecida con el talento de crear imágenes y provocar admiración. Erigiendo un espacio mental donde lo que entiende como real y lo místico se encuentran; y experimentar la utopía aunque sea a través de la fantasía.
Permítase frecuentar y explorar estas intermediaciones, para que disfrute de un mundo no estresante, esperanzador y emotivo.
¡Le encantará!
¡Bendiciones!
“La imaginación es más importante que la inteligencia”. Einstein
martes, 6 de noviembre de 2007
Los miedos
Incluso, algunos de los factores que motivan esperanza también originan miedos.
El inicio de ellos es la dependencia de otras personas que tiene el ser humano al nacer. A veces los primeros miedos son superados, pero a veces se agudizan según la conducta de quienes se depende. Sumando, posteriormente, los que usted se permita experimentar de acuerdo a la capacidad que desarrolle para manejarlos.
Temores asociados a: sentimientos y reacciones, creencias religiosas, pérdidas, aspecto económico, muerte, enfermedades, sexualidad, apariencia física, relación familiar y de pareja, trabajo y a eventos fortuitos.
Por ejemplo: temor a no ser querido, a sufrir, recibir castigo de Dios, hacer el ridículo, ser rechazado, sentir angustia, perder la fe, la pareja, el empleo. A morir joven; de una enfermedad terminal o contagiosa. A la impotencia, homosexualidad, infidelidad, violación, soledad, envejecimiento. A no satisfacer las expectativas de sus familiares, a no ser reconocido, necesitado. A robos, secuestros y atropellos.
Asimismo, muchos temen soñar, merecer, descubrir sus talentos, triunfar, cambiar hábitos para crecer; como también temen a la verdad, a la paz y a vivir.
Las inconciencias, necesidades e inseguridades humanas son la materia prima de la mente para fabricarlos; y ésta es muy fértil para eso.
El miedo es una anticipación de algo que aún no ha ocurrido; una suposición mental. Por cuanto, usted puede controlarlo y utilizarlo para logros significativos o seguir permitiéndose experimentarlo a costa de limitar su vida.
Cuando lo cultiva se expone a producir impredecibles reacciones que podrían ser peligrosas; sus ideas, palabras y acciones pueden afectar la vida de otro. Igualmente, alguien obtendrá ventaja al descubrirlo. Usted desarrollará la tendencia a atraer y ver suceder lo que teme; proyectará, esparcirá, transmitirá y construirá una cadena de temores que reproducirá más miedo y malestar.
Quien siente temor y a pesar de ello sigue adelante, sin dejarse intimidar, demuestra valentía. Tendrá la posibilidad de actuar con coraje y dignidad ante situaciones de la vida; y podrá más fácilmente exceder las dificultades que le cause el mismo.
Recuerde que, generalmente, el vínculo común que tiene con otros/as es el miedo, aunque las razones sean distintas. Por eso es preciso solicitar ayuda, compartir y comprender las acciones y reacciones de los demás, ocasionadas por él.
¡Hable de sus miedos! ¡Enfréntelos!
El miedo puede ser grande, pero su conexión con el Poder Supremo es mayor que cualquier miedo.
¡Decídase a comprobarlo!
¡Bendiciones!
“La Vía del hombre superior consiste en tres cosas:
La virtud de humanidad que elimina toda inquietud, la sabiduría que disipa la incertidumbre y la valentía que libera de todo temor”. Confucio
lunes, 29 de octubre de 2007
La comunicación
Sin embargo, el hecho de que a través de ella se genere la mayoría de los conflictos, denota la deficiencia en la manera de comunicarnos.
Todo medio de comunicación puede expresar cualquier pensamiento, sentimiento, sensación, necesidad. Además, tiene poder para cultivar, provocar dificultades o disolver las relaciones humanas.
Si usted se precipita en juzgar, se predispone en su actitud, antepone lo que siente, expresa hostilidad y olvida la importancia de escuchar, fácilmente se expone a: transmitir suposiciones emocionales compulsivas, derrochar energía, tocar la zona vulnerable de alguien, desatar crisis y causar separaciones afectivas.
Recurrir a un espectáculo pirotécnico de ira, quejas, anatemas o negativismo; al uso de un lenguaje soez; a gritar para tratar de intimidar; al melodrama patético; a enfrascarse en discusiones fútiles; o pretender comunicar usando como forma: ordenar, amenazar, criticar, agredir, ridiculizar, rechazar, sermonear, impedirá lograr una comunicación productiva y un resultado armonioso.
Sea cual sea el modo de comunicación -hablado, escrito, gestual- siempre es valioso: utilizar un tono de voz bajo y persuasivo. Palabras no ofensivas aunque quiera manifestar enojo. Gestos de atención e interés.
Igualmente, ser breve y claro; no abrumar con detalles innecesarios. Apelar al diálogo, hablar con, no a el/ella, cuidando el escenario donde lo hará. Evitar los juicios y la mordacidad y el empleo del método críptico o de indiferencia no dando respuesta.
Si comunica con sinceridad y positivismo gana respeto. Y la cortesía que ofrezca contribuirá a fomentar un legado de paz en sus relaciones.
La comunicación también puede tener efectos de belleza erudita y serenidad.
Es tal la fortaleza de la comunicación, que brinda posibilidades de desarrollar relaciones fundamentales que trascienden el crecimiento y la vida del ser humano.
¡Bendiciones!
“Si hablas, procura que tus palabras sean mejores que el silencio”. Proverbio Hindú
miércoles, 24 de octubre de 2007
El Amor (y 3)
Confusamente se emplea para definir una necesidad que puede percibirse sutil o grande, fuerte, urgente, profunda; que si no es satisfecha podría conducir al sufrimiento, la soledad, la angustia, la desesperación, la infelicidad y, en ocasiones, hasta la muerte.
Un sentir que demanda de alguien que proporcione las insatisfacciones, lo irresuelto; oculto o descubierto. Fundamentado en una necesidad afectiva o de seguridad, apoyo, compañía, comunicación, reconocimiento, comprensión, dinero, amistad, sexo, atención, gratitud, cuidado, utilización, manipulación, éxito...
Un sentir que requiere que lo extrañen, lo usen, lo complazcan, lo seduzcan, lo rediman, lo soliciten, le supliquen, lo persigan, lo anhelen. Para ese fin, aprovecha: Familia, pareja, hijo/a, amigo/a, compañeros/as; y demás relaciones.
Separe las capas y devele su sentir. ¡Observe! Si lo que experimenta se expresa de cualquiera de estas formas, entonces, su verdadero nombre es: "Querer"; porque quiere recibir lo que cree necesitar.
Posiblemente sea difícil reconocer las consecuencias de tales padecimientos. Tal vez por eso cuando se busca llenar inexplicables vacíos existenciales el/la individuo/a se torna permeable a ciertas exposiciones del espíritu; auténticas ofrendas de bondad, generosidad, compasión, perdón, servicio.
Desafortunadamente el ser humano tiene una práctica muy pobre del amor; su aprendizaje se ha centrado en el “Querer”. Por lo tanto, debe ser consciente al usar el término Amor.
A diario se reafirma que la misión evolutiva de la raza humana reside en eliminar las necesidades. Permitir que la manifestación del espíritu sea la que comande las manifestaciones humanas.
Será preferible comenzar con reducir los apegos. Y como indica Walter Riso: “Desista de las 3c: Codependencias, conveniencias, compromisos”. O sea, optar por una sana manera de demostrar los afectos.
La expresión espiritual facilita gratificación interna y, por supuesto, nos acerca a la felicidad.
Con el Amor se puede superar el tránsito por terrenos de duda, dolor, miedo, pena, tristeza, soledad. Y disfrutar, con un nivel de conciencia expandida, este sentimiento único en sus características.
El Amor solamente espera la oportunidad que le permita la parte humana para declararse. El fluye. El ofrece. El Amor, simplemente, es.
Al concienciar y practicar esto, se desarrolla la capacidad de comprender una conocida y magistral proclamación, la cual señala:
“Nada más perfecto que el amor.
Si yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, y me faltara el amor, no seria más que bronce que resuena y campana que toca. Si yo tuviera el don de profecía, conociendo las cosas secretas con toda clase de conocimientos, y tuviera tanta fe como para trasladar los montes, pero me faltara el amor, nada soy. Si reparto todo lo que poseo a los pobres y si entrego hasta mi propio cuerpo, pero no por amor, sino para recibir alabanzas, de nada me sirve.
El amor es paciente, servicial y sin envidia. No quiere aparentar ni se hace el importante. No actúa con bajeza, ni busca su propio interés. El amor no se deja llevar por la ira, sino que olvida las ofensas y perdona. Nunca se alegra de algo injusto y siempre le agrada la verdad. El amor disculpa todo; todo lo cree, todo lo espera y todo lo soporta.
El amor nunca pasará. Pasarán las profecías, callarán las lenguas y se perderá el conocimiento. Porque el conocimiento, igual que las profecías, no son acabadas. Y, cuando llegue lo perfecto, lo imperfecto desaparecerá… ... ... " 1- Corintios, 13
¡Bendiciones!
sábado, 20 de octubre de 2007
El Amor (2)
Familiar; incluye madre, padre, hijo/a, hermano/a. Ejemplos: Cualquier ser humano relacionándose en ese núcleo social.
De pareja; incluye esposos, amantes, novios. Ejemplos: Nerfertitis y Ajnatón, Cleopatra y Marco Antonio, Abelardo y Eloísa, Romeo y Julieta, Catalina y Potemkín, Basanio y Porcia.
Patriótico; incluye libertadores, héroes, revolucionarios, idealistas.
Ahora bien, ¿qué sustenta esas relaciones o comportamientos? ¿siempre es el amor que las motiva?
Leemos a Platón, Aristóteles, Shakespeare. Igualmente, a Ortega y Gasset y sus “Estudios sobre el Amor”, y a múltiples profesionales de la conducta humana que cada día aportan nuevos elementos al tema.
Por cuanto, sólo nos permitiremos exponerlo desde otra perspectiva.
Por favor, lea con atención lo escrito a continuación y establezca sus conclusiones.
El/la individuo/a está conformado/a por una parte espiritual y una parte humana.
La espiritual es la esencia del ser, la unidad con lo Supremo. Lo perfecto.
La humana es la personalidad, el ego. Lo imperfecto.
El espíritu se expresa por intermedio de lo humano; es su canal. Pero la humanidad también genera y tiene sus propias expresiones directas.
Todos tenemos capacidad de dar y recibir amor porque tenemos ambas partes.
De la naturaleza espiritual surge el Amor.
De la naturaleza humana surge el Querer.
Como el Amor es energía del espíritu, es puro. No domina, no discrimina, no cuestiona, no somete, no exige, no busca motivos, no mide, no compara, no reclama, no clasifica, no claudica.
¿Será por eso que a través de él se puede recibir mucho de todos…?
El Querer es energía humana, mediatizada por la personalidad. Demanda, excluye, posee, exacerba, apasiona, califica, clasifica, tiene razones, hace diferencia, doblega, vacila, resiente.
¿Será por eso que a través de él solamente se recibe poco de algunos…?
El Amor no precisa de objetivos, adjetivos, adverbios, promesas, afirmaciones, certificaciones, validaciones. No acepta imposiciones o negociaciones. No tiene precaución ni transición.
El Querer precisa de tiempo, cantidad, seguridad, categoría, selección, obligación, intención, posesión, ganancia, procesos.
El amor es: Constante, liberador, intemporal, catártico, perdonador, sanador, transmutativo, evolutivo.
El Querer puede ser: Volátil, dialéctico, aprehensivo, nómada, inconsecuente, agresivo, emotivo, asfixiante, intimidante, vacilante, dramático, competitivo, obsesivo. Puede elaborar un inventario de culpas de otros/as. Hacer sentir emocionalmente exhausto; y con facilidad se coloca limítrofe con la indiferencia y el odio, si no es correspondido.
Continuará…
¡Bendiciones!
“Ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas. No te preocupes de la finalidad de tu amor”. A. Nervo
martes, 9 de octubre de 2007
El Amor (1)
Un sentimiento.
Una palabra para denominarlo: Amor.
Prácticamente de conocimiento universal. Conceptualizado de maneras diferentes y objeto de opiniones divergentes.
Pero… ¿qué es el Amor? Definirlo, ¿es sencillo o audaz?
Iniciemos juntos la primera parte de la reflexión, por medio del cuestionamiento.
¿Es o no es el Amor un sentimiento puro? ¿Por qué lo clasifica en: amor maternal, filial, fraternal, de amistad, de pareja? Con otro sentimiento o emoción no lo hace. Por ejemplo: El odio, la alegría.
¿Acaso las diferencias están en que ama de acuerdo al tipo de relación? ¿O sea, depende de la función que desempeñe el/la otro/a para usted?
¿Cuál/es es/son la/s diferencia/s entre un “amor” y otro “amor”? Nos sirve el ejemplo anterior. No hay diferencia cuando se odia; simplemente se odia a quien sea.
¿Por qué muchas veces usted dice amar a una persona y luego, transcurrido el tiempo o por una nueva relación, le deja de amar? ¿El Amor es veleidoso?
¿Por qué cree perder parte de la vida cuando muere alguien que ama? ¿Es el Amor posesivo, egoísta, controlador?
¿Por qué cuando ama experimenta necesidad de tener, de ver, de estar con…? ¿Es tan imperfecto e insatisfactorio lo que siente?
¿Por qué para expresar ese sentimiento, frecuentemente utiliza los términos: siempre, jamás, nunca, mucho, grande, profundo, sincero, inmenso y otros más? ¿Hay que medirlo, limitarlo, cuantificarlo, cualificarlo, etiquetarlo?
¿Por qué algunas veces ama a quien no le ama y pretende obligarlo/a a que sienta lo mismo por usted? ¿El Amor debe ser recíproco?
¿Por qué cuando dice amar se torna vulnerable a la manipulación o al maltrato, o manipula y maltrata? ¿Por qué dice que quien le ama o a quien ama le hace sufrir? ¿Es dañino el Amor o su interpretación?
¿Por qué para algunos el Amor es un concepto que les asusta? ¿Tiene tanta complejidad experimentarlo? ¿Por qué usted es precavido para seleccionar a quien debe amar? ¿Primero debe saber si le dará lo que necesita o le podrá satisfacer sus expectativas?
¿Crear lazos afectivos y deshacerlos sino es correspondido, es una particularidad del Amor? ¿Es que el Amor es interesado y hace cambio?
Entonces, ¿el Amor es puro o es trueque o adicción o dependencia o conveniencia o necesidad o apego o condicionamiento o un sentimiento neurótico?
O… ¿acaso es que existe confusión con la denominación que se le da a lo que en verdad se siente?
Continuará…
¡Bendiciones!
“El verdadero amor no se le conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece”.
lunes, 1 de octubre de 2007
Juventud
En el desempeño de sus roles cada quien persigue obtener lo que desea; lo cual, generalmente, está ubicado en líneas paralelas.
Como a esta entrega anteceden las dirigidas a Madre y Padre, ofrecemos la presente a quienes recorren el trecho denominado “primera juventud”.
Se necesita un elemento que represente el anclaje en nuestras vidas. La mayoría de las veces este anclaje es la familia; la cual se formó con usted como hijo/a. La familia puede ser determinante como soporte para definir su personalidad y descubrir sus dones y capacidades.
Suspenda la práctica de tomar distancia cuando hay problemas; de cambiar sus reacciones por cualquier evento desfavorable. Utilizar la comunicación como herramienta, puede solucionar muchos inconvenientes.
¡Sorpresa! usted no tiene la madre y el padre perfectos. Es sano comprobar que el/ella no son increíbles en todo; como tampoco lo es usted. Aunque tienen sus reservas en mostrar sus fallas y develar sus debilidades porque experimentan inseguridades al tomar decisiones en el cumplimiento de sus roles, evite diagnosticarlos.
Supere hábitos de someterlos a pruebas constantes o considerar una victoria cuando los doblega. Demuestre el mismo respeto y afectividad que quiere recibir. En el proceso de madurez usted precisa, fundamentalmente, de madre y padre, no solamente de amigos/as.
Una cosa es imitar y otra cosa es escuchar. Cualquier opinión que le ofrezcan está avalada en sus experiencias y concebida con el interés de contribuir en el desarrollo suyo.
Acordar discrepar no significa creer que ya usted lo sabe todo; la relación es de dos vías. La edad cronológica, igualmente tener sexo, no necesariamente le hace adulto emocionalmente.
Cuando el hijo/a crece, la madre-padre comienzan a ser espectadores. Y, créalo, es difícil; hay peligros que son sutiles y el/ella siempre quieren protegerlo/a. En muchos aspectos los conocimientos suyos aún serán ingenuos
Tal vez usted se haya quejado sobre la disciplina y la dosificación de los límites que le habrán impuesto; sin embargo, lo que posiblemente todavía desconozca es que en todos los puertos hay reglas.
No opte por rodearse de obsecuentes, que solo le dicen lo que usted quiere oír; eso no le ayudará a crecer. Haga opción por quien le induzca a la reflexión.
Por muy dolorosa que haya sido su niñez o adolescencia, ya esos períodos terminaron. Por cuanto, no pierda tiempo buscando excusas para decidir y asumir su desarrollo espiritual y humano.
Si bien tiene libertad para pensar y sentir, deberá conquistar el don de la libertad para vivir en comunidad. ¡Tenga cuidado!, no trate de justificar acciones no evolutivas para usted, tratando de inocularlas con un: “Eso lo hacen todos”
Una actitud consciente y responsable será valiosa y beneficiosa para usted, su familia y la sociedad.
¡Bendiciones!
“Recuerda que cambiar de camino, seguir a quien te coloca en la dirección correcta, no significa perder libertad: cambiar es una acción tuya, que precisa tu impulso, tu decisión y también tu inteligencia”. Meditaciones de Marco Aurelio (VIII.16)
martes, 25 de septiembre de 2007
Contar bendiciones
Quizá un sencillo ejercicio le ayude a experimentar esa hipótesis.
Por favor, cierre sus ojos. Visualice todo lo que no podría hacer si perdiera la vista. No se apresure. Tómese el tiempo que requiera para hacerlo.
¿Qué sintió frente a la imposibilidad de no ver algo como: el rostro de su hijo/a, una flor, la inmensidad del mar, el despertar del día, la felicidad en los ojos de quien ama, la noche estrellada…? O de no poder realizar algunas tareas cotidianas.
Y, ¡preste atención!… eso representa la falta de un solo sentido. Sin embargo, usted, tal vez nunca se ha detenido ha pensar que puede “ver”; que tiene ésa y muchas otras capacidades que a diario emplea. ¡Cuánta inconciencia!
De pocas cosas de la existencia conocida se podría elaborar una extensa relación de dones, habilidades, talentos, características, como lo haríamos sobre el ser humano.
No es ociosa la práctica de revisar con lo que podemos contar.
Por ejemplo, usted es luz y energía; es un ser espiritual, humano y libre; es hombre o mujer…
Si está vivo/a, despierto/a y alerta…
Si, en las diferentes circunstancias, puede transmitir paz, esperanza, aliento, alegría, consuelo, energía, amor, confianza, entusiasmo…
Si, aunque fuese algunas de éstas, tiene capacidad para: pensar, sentir abrazar, dar, soñar, crear, imaginar, expresar, escuchar, producir, reír, hablar, mirar, reaccionar, callar, caminar, jugar, estudiar, bailar, recibir, crecer…
Si, siempre que quiera, su actitud puede ser:
Inteligente, audaz, amorosa, generosa, auténtica, apasionada, solidaria, respetuosa, cortés, cálida, espontánea, perseverante, incluyente, sutil, perdonadora, gozosa, bondadosa, acogedora, compasiva, motivadora, afectiva, conciliadora, productiva, prudente, positiva, íntegra, inspiradora, agradecida, comprometida, paciente, amistosa, tierna, luminosa, silenciosa, reflexiva…
Si usted tiene tanto de todo esto... ¡qué fortuna tiene! Entonces…¿cuál “suerte” es la que quiere tener?
No pierda tiempo. ¡Cuente sus bendiciones!... y utilícelas.
Incluso en este momento, está siendo bendecido/a. ¡Qué afortunado/a es!
¡Bendiciones!
“Después de esto, el siguiente paso consistirá en honrar al Creador con cada pensamiento, con cada emoción, con cada creencia…”.
De: Los Cuatro Acuerdos. Sabiduría tolteca.
lunes, 17 de septiembre de 2007
Compasión y generosidad
Ella inicia los ritos cotidianos para entregarse al hogar y a la familia; y así realizar su día.
él le brinda su mano, la mira a los ojos y le ofrece apoyo para aliviar su enojo.
La profusa lluvia incrementó el caudal de los ríos y disminuyó la sequía.
Nosotros/as estimulamos esperanzas y devolvimos alegrías.
Una manera de proceder que implique sencillas demostraciones de sensibilidad. Un corazón permeable a la aflicción de otros/as, aunque la suya sea mayor. La construcción de espacios para realizaciones más vinculantes que conformen un catálogo de vivencias inefables.
Aunque no sean ejercidas como ministerio, la compasión y la generosidad dimensionan la fe y el amor. Son prácticas altamente espirituales y evolutivas; que tienden también a cambiar nuestra forma de ver la vida.
“Aquellos que traen un rayo de luz a la vida de los demás no pueden evitar ser cubiertos por su resplandor”. J. M. Barrie
lunes, 10 de septiembre de 2007
Expectativas de otros, sobre nosotros
Todo cuanto quisieran referente a: sexo, color, tipo de pelo, parecido, peso, fecha de nacimiento…
Después del nacimiento, a medida que ha transcurrido el tiempo mamá y papá han ampliado las expectativas. Y familiares, amigos, profesores y empleadores suman otras, tratando de que usted las satisfaga: qué hacer, cómo hacerlo, cuándo hacerlo, con quién hacerlo.
Y más. Justo cuando cree haber terminado de librarse de una parte de ellas, comienzan a expresarse las de su pareja. Ésta inicia la relación con la esperanza de que usted elimine todos sus “defectos” y se convierta en la pareja ideal según el/ella quiere.
Ellos/as brindan “recomendaciones” planteadas con sutiles condicionamientos e imposiciones sobre sus emociones y elecciones: estudios, deportes, amistades, intereses, diversión; porque es “lo mejor para ti”.
Todo esto ocurre, probablemente, mucho antes de usted cumplir la mitad de los años que vivirá. ¿Qué le parece?... A penas se puede caminar con semejante peso en el equipaje de vida.
Entonces, usted, buscando complacerlos/as posiblemente repliega las singulares manifestaciones de su yo; y crea una falsa versión suya para ser aceptado/a. Así, expone su autenticidad y su inteligencia.
Reprime sus pensamientos y sentimientos para no tocar la zona de incomodidad de alguien. Oculta sus verdaderas preferencias, intereses, decisiones, elecciones. Y se convierte en un ser frustrado, desilusionado, sin disfrute, infeliz.
¿Por qué permite que lo/a manipulen? Aclare la situación. La verdad, dicha con honestidad, será comprendida por todos/as los/as que le aprecien. Cada quien tiene que trabajar para satisfacer sus propias expectativas personales. Usted no nació para experimentar la vida que otro/a diseñó.
Desarrolle la autoestima, la asertividad, la independencia y el optimismo.
Ocúpese de su crecimiento espiritual y humano. Sea consciente de las consecuencias de sus actos.
Muéstrese como verdaderamente es; ellos/as elegirán lo que quieran ver de usted.
Aprenda a mejorar y valorar la ofrenda de sus portentosos dones.
¡Bendiciones!
“Al final, todo es entre tú y Dios. Nunca ha sido entre tú y ellos". Madre Teresa de Calcuta
lunes, 3 de septiembre de 2007
La Perseverancia
Recapitulemos lo señalando en el tema anterior: El poder del pensamiento es la vía para crear la realidad; para hacer evidente los deseos. Usted no puede cambiar el pasado, pero puede influenciar su futuro. Deberá mantenerse vigilante con lo que pasa en su interior, porque a través de él se manifestará la realidad que elija vivir.
Usted es uno con el todo, una extensión de la Mente y el Poder Universal Infinitos. A partir de esa premisa, es que tiene a disposición suya el mundo de posibilidades ilimitadas.
Entonces, prepárese a formular su deseo. Realice la alquimia mental; descontamine el pensamiento de sentimientos negativos. Describa las aspiraciones; el qué y cómo. No deberán ser retos superiores a sus conocimientos o preparación desarrollada para alcanzarlos.
Luego, inicie la aplicación de la perseverancia. Intégrela a la conciencia como una regla. La acción de perseverar comprende diferentes factores. Veamos.
Discipline la mente. No se esfuerce. Deje fluir su energía mental; es parte de la energía cósmica; un acto del Poder Supremo. Conserve la calma con firmeza y simultáneamente dedíquele una intensa vehemencia a la meta. Aprenda a utilizar el poder de atención; la atención sobre el punto específico; focalizada para hacer evidente el objetivo. No pregone sus deseos.
Elimine el apego; la base de éste es el miedo y la inseguridad. No logrará lo que quiere si duda de la aptitud que tiene para hacerlo realidad. La intención basada en la libertad sin apego se utiliza como catalizador para incorporar correctamente los componentes de materia, energía y eventos de espacio y tiempo; así producirá cualquier cosa ansiada.
Separarse de los sueños es el camino más rápido para conocer la decepción. La perseverancia es una práctica. Lo aconseja Confucio al decir: “No dejes de persistir en lo que no has practicado todavía o lo que has practicado con poca dedicación”.
La perseverancia no es obstinación. Los resultados de tratar de conseguir lo deseado con base en la terquedad tienen un precio alto en términos de salud mental, emocional y física. Además, jamás debe olvidar que la Ley de Causa y Efecto actúa incesantemente.
Busque la verdadera dimensión del poder de su mente. Practique. Se asombrará con lo que obtendrá.
Comprometa los resultados solamente con una actitud noble, entusiasta e inteligente; que refleje la prodigiosa supremacía de la esencia de su Ser.
¡Bendiciones!
“Quien no tiene perseverancia no escapará a la desgracia”. I Ching
lunes, 27 de agosto de 2007
El poder del pensamiento
Reflexionar sobre este tema, indefectiblemente, nos remite a incursionar en diversos principios, filosofías y conceptos milenarios y modernos.
Unos se apoyan o se complementan y algunos varían el enfoque; pero todos manifiestan la misma verdad.
La Metafísica, las Escrituras Védicas, la Física Cuántica, el Nuevo Pensamiento y teorías de otras corrientes filosóficas, señalan el poder del pensamiento como medio para alcanzar lo deseado.
La primera acción para acceder a esta facultad es el conocimiento de sí mismo. Saber quién es usted; su verdadera esencia espiritual, que es la conciencia pura. El potencial infinito; el campo de las posibilidades y creatividad interminables para realizar todos sus sueños. Puesto al descubierto el quién es, comprenderá la mecánica de su mente.
De manera sencilla lo indica (permítame citarla en el idioma que la conozco) la sentencia que dice: “You are never given a wish without also being given the power to make it true…” (Nunca recibirás un deseo sin también recibir el poder para hacerlo realidad…).
Igualmente lo señala la Biblia en Exodo 31,3: “Y lo he llenado del Espíritu de Dios, de sabiduría, inteligencia y capacidad creativa”. Así como la afirmación del Maestro Jesús: “Quien crea hará las mismas cosas que yo hago, y aun hará cosas mayores”, Juan 14,12
Usted es cocreador con el Creador. La posibilidad de realización infinita se basa en tres aspectos: la clara formulación de la intención, que sea una intención de bien y el desapego a los resultados de esa intención.
La clave es la certeza de poder efectuar lo que se formula; sin intersticios de dudas. Porque lo que sucede en su interior es lo que hará posible crear lo que quiere en su exterior; su realidad. Debe aprender a tomar decisiones diferentes. Dejar la dependencia de emociones negativas y las ideas preconcebidas.
David Albert nos lo recuerda así: “¿Por qué nuestros pensamientos, por qué nuestras acciones afectan el futuro y no el pasado? El hecho de tener acceso al pasado y no al futuro y el hecho de poder influenciar el futuro no el pasado es fundamental para la forma cómo experimentamos el mundo”.
La alquimia de su pensamiento es la que importará; es la que logrará lo que anhela. En el universo mental existen incalculables opciones, usted elegirá la que desee vivir como su realidad.
¡Bendiciones!
“Eres lo que tu más profundo y vigoroso deseo es.
Como es tu deseo, es tu voluntad.
Como es tu voluntad, son tus actos.
Como son tus actos, es tu destino”
Bridaharanyaka Upanishad IV.4.5
martes, 21 de agosto de 2007
Madre, Padre… ¡qué misión! (3 de 3)
A seguidas las presentamos por considerarlas beneficiosas para usted y su hijo/a.
Ofrezca el mismo respeto que quiere recibir. Así como una afectividad auténtica, sana e incondicional; sin importar lo que él/ella hace y cómo lo hace.
Mantenga una comunicación sincera y abierta. Utilice una voz baja y persuasiva. Generalmente, importa más cómo se dicen las cosas que aquello que decimos. Si le grita indicará que está perdiendo el control y separándose emocionalmente de su interlocutor/a. Hable con él/ella, no a él/ella.
Exprese confianza; se la reciprocará. Explore los pensamientos y sentimientos de su hijo/a; podría estar viviendo episodios confusos, difusos o depresivos.
Señale las reglas, establezca los límites, no pierda tiempo en discusiones bizantinas. Sea firme en sus decisiones pero permítase la flexibilidad; mostrará su fortaleza de carácter. Cuide de no aplicar un concepto ultrajante de castigo.
Enséñele sobre los bienes espirituales y humanos, el desarrollo de la conciencia, la importancia que tiene el pensamiento y la actitud positiva y la fe en sí mismo/a. También, enséñele sobre los hábitos de disciplina, orden y limpieza.
Controle los miedos y apegos suyos. Estimúlele el desarrollo de sus capacidades. Acompáñelo/a a conformar su sistema de creencias, principios y valores para que él/ella sea fuerte e independiente.
Evite manipular, mentir, ridiculizar, comparar, interrogar, amenazar, rechazar, ordenar, sermonear, controlar, criticar, atacar, ignorar, presumir que sabe todo y tiene todas las experiencias y empeñarse en que sea “igual a usted”. Para la mutilación de la autoestima no hay prótesis.
Use el buen juicio; no lo/a responsabilice de las dificultades suyas o de tener que satisfacerle sus expectativas o aspiraciones personales.
Escúchele; reduzca su ego para que elimine el problema auditivo que le impide hacerlo. Son seres inteligentes; tienen preguntas y respuestas inteligentes. Acuerde discrepar. Aprecie las opiniones de él/ella; eso no es amenazante a su autoridad.
Invierta tiempo, energía y recursos materiales, pero recuerde que es un hijo/a; no es un seguro de vida para usted.
Fomente una relación de apoyo, de orientación, sin imposición. Para mejorar su práctica, interésese por crecer como madre-padre; busque información. Consulte; hay instituciones que brindan servicio profesional gratuito. Y, por supuesto, no olvide la fuerza del ejemplo.
Haga lo mejor que pueda. Sin tardar, comenzará a ver sorprendentes resultados de transformación. ¡Compruébelo! El Poder Supremo le guiará.
¡Bendiciones!
“Deja que mi amor te rodee como la luz del sol y que aun así, te dé libertad iluminada”. R. Tagore
lunes, 13 de agosto de 2007
Madre, Padre… ¡qué misión! (2 de 3)
Tal elección se convierte entonces, en una misión. Y aún no hay labor más relevante, compleja, audaz y gratificante que esa.
Queremos hijos/as “buenos/as, inteligentes y sanos/as”. Pero…y ellos, ¿qué quieren? ¿Acaso conocemos lo que acontece en su mundo interior, pensamientos y sentimientos, o sea: percepciones, expectativas, aspiraciones, ideales, cuestionamientos, dudas, sus conceptos sobre la vida y los adultos?
¿En verdad tratamos de conocerlos/as lo suficientemente como para cultivar una relación productiva, y formar individuos sensibles y comprometidos consigo y con la sociedad?
¿Cuándo y cómo iniciamos las acciones para conocer a la persona más importante para nosotros, después de nosotros mismos?
Son seres con todas las capacidades a desarrollar; tienen deseos elementales y generales: Estructura, respeto, comunicación, afectividad incondicional, reglas claras, disciplina, confianza, límites, verdad, tiempo, libertad gradual, compromiso.
¿Es tan difícil ofrecerles eso?... no cuesta nada y tiene el más alto valor. ¿No será que se hace mayor esfuerzo para suministrarles bienes materiales que atención al desarrollo espiritual, mental y emocional? Ayudarles a tener una vida “mejor” es una intención legítima, sólo hay que estar claro en qué es lo “mejor” y cómo brindárselo.
Realizar la tarea de madre-padre es un camino de crecimiento paralelo y recíproco con los/as hijos/as. Cada quien en el cumplimiento de su rol.
Ejercer la maternidad-paternidad es mucho más que un cargo; es una misión connatural al ser humano e imprescindible en la sociedad global.
En el momento actual es apremiante buscar, familiarizarse y estrechar los nexos con los/as hijos/as. Fundamentalmente a través de los afectos, el desarrollo de la conciencia y los valores espirituales y humanos.
Este es el motivo para, en la siguiente y última entrega sobre este tema, compartir algunas sugerencias que podrían facilitar el propósito común de contribuir con la formación de miembros funcionales para la sociedad.
Continuará…
¡Bendiciones!
martes, 7 de agosto de 2007
Madre, Padre… ¡qué misión!
Como algunos factores inductivos a ese comportamiento son señalados: el desempleo, la adaptación al medio, baja escolaridad, la exclusión social, la impunidad de los crímenes. Contra este infortunio se clama del Estado y toda la sociedad mayor inversión de recursos y denuedos en “educación y orientación”.
Seguramente todos/as estamos de acuerdo con dicha conclusión. Sin embargo, debería hacerse énfasis en el aspecto “familia-hogar” de los/as hijos/as. Revisemos este elemento.
Indudablemente las tareas de madres y padres son múltiples: doméstica, familiar, profesional, social, religiosa, de recreación, educativa, de atención personal. Así como distribuir tiempo, esfuerzo y dinero con racionalidad, y obtener más medios para afrontar las demandas materiales diarias, y satisfacer también las de apariencias sociales.
Estamos en un interesante predicamento.
Con la presencia o ausencia de mamá y/o papá en el hogar, al ejercicio de este “oficio” cada quien lleva su carga particular. Posiblemente ésta contenga algo de frustración, desilusión, miedo, falta de carácter, escaso desarrollo afectivo y de conocimientos. Igualmente, marcas del temperamento, desaciertos, decepciones consigo mismo, hábitos disfuncionales, sentimientos de rechazo, conflictos de pareja o laboral, necesidad de reconocimiento.
Alguien tendrá un peso más ligero; pero igual tiene que criar a sus hijos/as.
Lejos de la perfección, nos graduamos de madres-padres a través de la práctica cotidiana. No es un “título” adquirido con base en la educación académica o ejercicios previos. Para realizar la labor utilizamos el método de la improvisación. Día a día nos arriesgamos tratando de no arruinarlo todo; porque ellos/as podrían convertirse en víctimas de nuestra propia carga.
Entonces, es preciso reflexionar sobre las fallas que contribuyen al proceso de deterioro de la sociedad, en la formación de los/as hijos/as. Significativas carencias están colocando al borde de la irracionalidad la conducta de muchos; más allá del suministro de comida, salud, techo, escuela, vestimenta y diversión. Algo está sucediendo que imperiosamente debemos corregir.
Probablemente hay que iniciar la reflexión estableciendo, interpretando y apreciando el silencioso reclamo de los/as hijos/as.
Continuará…
¡Bendiciones!
lunes, 30 de julio de 2007
Recuerdos luminosos
La memoria episódica representa la individualidad en lo vivido. Cada recuerdo tiene su propia historia; y provocó en nosotros particulares emociones. Por cuanto, si al repasar su vida dice que no es como la quería, no con eso invalida sus recuerdos.
Se pueden evaluar en retrospectiva. Presentan el contenido de los procesos de desarrollo existencial; las vivencias diarias. Incluyen actos sublimes y superficiales. Tiempos de amor y desamor; de alegrías y tristezas; de luces y de sombras. Días de abundancia y carestía; de fe y de dudas.
Los recuerdos desarropan nostalgias, revelan causas, justifican consecuencias, reflejan niveles de crecimiento, señalan los peldaños alcanzados, las adversidades superadas. Muestran el compendio de rótulos colocados en el camino hasta ahora recorrido.
A través de ellos se recrean episodios como las bellas descripciones de aspiraciones compartidas, una impecable manifestación de ternura, el evento mediático del nacimiento de un hijo/a, los paisajes eternos del ejercicio espiritual, el abrazo que nos habló sin palabras, la aceptación de la disculpa después de haberlo/a lastimado/a.
Se retrotrae a la profunda tristeza que produjo una partida, la pesada carga de aflicción como equipaje, la inflexión que indujo a la reflexión, la mano extendida para apoyarnos, la expresión de gratitud por la acción solidaria, los fuertes lazos afectivos construidos.
Sin olvidar la calidez recibida sin factura, los días perfectos habitados cerca del corazón de alguno/a, la amistad y sus aportes, los memorables encuentros con quienes nos ayudaron a crecer y ser mejor persona.
Nuestros recuerdos luminosos son los evocados sin apegos. Permiten continuar la marcha, explorar nuevas posibilidades con más conocimiento sobre la vida, mejorar las decisiones, justipreciar el presente y el futuro.
Viva a plenitud los días por venir. Esos días sumarán momentos para recordar; y seguro que los nuevos recuerdos serán tan o más luminosos que los actuales.
¿Sabe?…estos recuerdos son de alguien y, en verdad, todos han sido ciertos. Posiblemente, son semejantes a los suyos, y a los de muchos otros.
¡Bendiciones!
"Estas lleno de materia celestial y llevas en tu mente el inventario de tus mejores gracias". W. Shakespeare
lunes, 23 de julio de 2007
Milagros
Pero… ¿Existen los milagros? ¿Qué de especial tiene el “milagro”? ¿Qué es lo que se espera que suceda para llamarlo “milagro”?
Se ruega por milagros de salud, compasión, pareja, hijos, cambio de conducta, dificultades, dinero.
¿Acaso lo que solicitamos como “milagro” no es lo que cada día recibimos y no aceptamos como tal?
¿Es que el desarrollo limitado de nuestro entendimiento nos induce a buscar la demostración de algo que nos refuerce los apegos a personas, posiciones o bienes materiales?
¿Será que recurrimos a los “milagros” porque no hemos entendido el funcionamiento y el proceso universal de todo cuanto existe?
¿Es quizá nuestra fe veleidosa y cuando dudamos de la capacidad que tenemos de lograr un propósito apelamos a reclamar un “milagro”?. Talvez pensamos que decir “tengo fe” es suficiente. Pero la cuestión no radica en la palabra creo; es en la verdadera confianza.
Serán diversas las respuestas al por qué pedimos los “milagros”. Sin embargo, la reflexión nos lleva a ciertas conclusiones.
En quien usted dice creer, cada instante realiza los “milagros”. Y aun con limitaciones, usted tiene múltiples posibilidades de realización también. Que algunos eventos no se manifiesten como desea y espera no quiere decir que no acontezcan los milagros. Que no crea y no vea no quiere decir que no suceda. Preste atención…todo bien, es un milagro.
Entonces, sea bendita aquella que sirvió. Sembró y recogió cosecha humana. Llevó luz a la oscuridad de muchos. Su actitud hacia la vida fue consciente, esperanzadora y reverente. Y al afrontar la muerte no pidió un milagro, porque, temprano en el tiempo, tuvo la absoluta certeza de que ella misma era el más perfecto milagro entre los milagros de la creación.
Como usted. Como yo.
¿Qué si existen los milagros? ¡Claro que sí! Sólo tiene que mirar a su alrededor.
¡Bendiciones!
“Mi corazón también espera hacia la luz y hacia la vida otro milagro de la primavera” A. machado
miércoles, 18 de julio de 2007
Confianza
Confianza en nosotros y en otros/as.
Desarrollada, en principio, a través del trato recibido de las figuras materna y paterna, es un valioso recurso de crecimiento humano.
Para fortalecerla es preciso apreciar, en nosotros y en los otros, las capacidades humanas; en especial la intuición, y la prudencia para decantar las emociones.
Sus aportes son diversos. Aprender a confiar en sí mismos, así como a creer en la gente, nos facilita alcanzar mejores y mayores logros individuales y grupales; dando y acogiendo apoyo.
La confianza respalda el optimismo, reafirma y expande las posibilidades para realizar los sueños, impulsa las aspiraciones, permite mostrar la parte vulnerable de nuestro ser sin ser enjuiciado/a, agrega felicidad al diario quehacer.
Igualmente, evita que recurramos a la mentira, la intriga, la infidelidad. Nos distancia de muchos errores de criterio y de los sentimientos dubitativos que nos hacen sucumbir en la decepción.
Observe, para confiar no es necesario contar con un prontuario de sabiduría, ni tener vivencias, ni estatus económico o social, ni nivel evolutivo ni intelectual iguales o similares.
La confianza es un viaje personal místico. Una conexión que trasciende las palabras. Un producto del proceso mental, emocional y bioquímico. Y, aunque algunas razones para experimentarla sean inexplicables, este medio sigue teniendo un importante significado en el crecimiento y la relación humana.
Confíe en el Poder Supremo, en usted y en los que le inspiren tan preciado sentimiento.
Confíe, incluso asumiendo cierto riesgo; nadie aún tiene todas las respuestas.
Confíe.
¡Bendiciones!
“ La confianza es casi un misterio. Eso no se compra y no tiene precio… Es, como quien diría, una complicidad de corazón a corazón; viene con toda naturalidad y toda verdad…”
Los Gobernadores del Rocío. J. Roumain
sábado, 14 de julio de 2007
Actitud
La respuesta de actitud en la elaboración de los planes de vida, la fijación de metas, la relación con otros, las reacciones frente a los acontecimientos cotidianos con sus particularidades, revelará el cómo manejamos nuestro interior. Y, por consiguiente, nuestra visión del mundo exterior.
Ya conocemos que la disposición afecta de manera total lo que está en el campo de gravedad individual. Entonces, lo primero deberá ser focalizar la atención en que “aquello que eliges es lo que experimentas”.
Con el fin de mejorar nuestra actitud, conocedores de la conducta humana nos han transmitido sencillas recomendaciones. Recordemos algunas.
Resista los impulsos de usar suposiciones emocionales, compulsivas, tanto para las iniciativas como para las acciones resolutivas; existen rangos de posibles realizaciones e interpretaciones de toda actividad.
Subordine sus batallas mentales internas. Coloque pensamientos positivos como protagonistas de logros y/o solución. No se permita pensamientos que le desvíen del punto donde quiere llegar. Si le da poder a los pensamientos y emociones negativos podría pasarle desapercibida la mejor selección.
Sea paciente. Mantenga la cordura para que pueda “ver” las distintas alternativas. Los actos de la vida no constituyen una realidad inmodificable. Asúmalos como desafíos estimulantes; sin importar la complejidad de los mismos.
Tenga presente que su potencial está más allá de todo pronóstico y lógica. No siempre debemos aplicar la lógica o creer en lo obvio. Muchas veces lo obvio no es tan obvio. Es una visión contaminada de inseguridades interiores.
Revise sus patrones de conducta. Cuide de no “hacer lo mismo, repetidas veces, de igual manera, esperando consecuencias diferentes”. Aunque la situación tenga elementos de caos, tristeza, dificultad, conviértala en una oportunidad de crecimiento. Supere cualquier comportamiento desfavorable.
Recurra a la flexibilidad para que aproveche la variedad de opciones que tiene; y aprecie la disposición de otros/as de colaborar con usted en la búsqueda de posibles elecciones o resoluciones.
Confíe. Persista en sus pensamientos positivos Desarrolle la capacidad de verlo todo sin complicaciones. Haga de ello una práctica diaria. Se sorprenderá de los resultados de su nueva actitud frente a la vida.
¡Bendiciones!
“ La vida es 10% lo que sucede y 90% cómo reaccionamos”
viernes, 6 de julio de 2007
Toxinas
En la búsqueda por satisfacer “necesidades”, propiciamos situaciones que constantemente arriesgan nuestra armonía existencial.
La interrelación humana, por ser la actividad que más nos conecta con el mundo exterior, también es un amplio territorio de vivencias dramáticas a través de experiencias violentas, agresiones pasivas, ansiedades insospechadas, pensamientos y sentimientos negativos, decisiones erráticas.
Como ejemplos de actitudes perniciosas son las: intimidantes, apocalípticas, enjuiciadoras, abusivas, cáusticas, manipuladoras, obsesivas. Así como los actos de descalificación, intriga, soberbia.
Igualmente, la adicción de controlarlo todo y a todos, los intermitentes colapsos emocionales motivados por incomprender o culpabilizar, constituir o constituirse en Némesis por la incapacidad de proceder con ecuanimidad de juicio, o el escaso aprendizaje para relacionarnos con seres humanos de distintos niveles evolutivos.
Las consecuencias de tales prácticas son similares, y la mayoría peores, que cuando elegimos cualquier otro hábito dañino de alimentación, entretenimiento, bebida.
El crecimiento personal implica reflexión y acción transformadora sobre las condiciones nocivas que, consciente o inconscientemente, se padecen o se causan a otros.
Muchas personas se acostumbran a las fugaces compensaciones que provee participar en el juego de los roles de víctima-victimario/a. No advierten que ese estado insano gravita en todos los aspectos del vivir.
Liberar este tipo de carga es una necesidad para realizar los días con cierto grado de satisfacción; pero otras veces, es la diferencia entre la vida y la muerte.
Permítase la oportunidad de mejorar su vida. ¿Qué si lograrlo es difícil? Por supuesto que sí. Eliminar cualquier adicción significa tener que desarrollar la conciencia, la firmeza de carácter, la autoestima, la disciplina. Pero bien lo vale.
Será preferible que establezcamos límites sobre lo que nos permitimos hacer; porque en ningún caso las situaciones tóxicas resultarán evolutivas, gratificantes, redituables.
¡Bendiciones!
“…el mundo ya no importa si uno no tiene fuerzas para seguir eligiendo algo verdadero, si uno se ordena como cajón de cómoda” J. Cortázar
miércoles, 27 de junio de 2007
La buena educación
Ahora bien, partiendo de esa premisa, se ha de considerar entonces que la base de tal educación es la conocida como la “educación doméstica”.
Sabemos que en el núcleo familiar aprendemos a compartir, a saludar, a hablar en voz baja, a utilizar el “por favor” y muchas gracias”, a ofrecer disculpas cuando erramos; así como los hábitos de orden y limpieza.
Sin embargo, no es menos cierto que también allí damos los primeros pasos en el desarrollo de la conciencia, el conocimiento de las cosas y de ciertos criterios de la relación humana; en la comunicación de las necesidades y de las ideas; en la construcción y aplicación de los principios y las capacidades.
Iniciamos el aprendizaje en los conceptos de autoestima, independencia, confianza, sensatez, respeto, compromiso, justicia, solidaridad, gratitud, disciplina, sensibilidad, honestidad, responsabilidad; asimismo en el manejo del temperamento, en el ejercicio del pensamiento positivo y en dibujar las líneas del carácter.
Esa estructura educacional conforma la plataforma donde se erige nuestra particular manera de percibir y realizar la vida porque posibilita el crecimiento de la espiritualidad y la manifestación de la humanidad. Igualmente del pensamiento analítico y la creatividad. Estos elementos son los que, en los períodos de adolescencia y adultez, fortalecemos, maduramos y transmitimos.
El valor de la educación doméstica comienza evidenciándose en los sencillos actos de cortesía, los cuales imprimen un sello de diferencia a nuestro trato con los demás; con ello les provocamos una especie de encantamiento y mucho más si esa conducta la acompañamos de una intención positiva y una alegre y cautivadora sonrisa.
Por supuesto, la educación doméstica está íntimamente vinculada al tipo de hogar que hayamos tenido. A la contribución, directa o indirecta, de la familia en el desarrollo de nuestras potencialidades espirituales y humanas.
¡Bendiciones!
"El conocimiento está estructurado en la conciencia. El proceso de educación toma lugar en el campo de la conciencia; el prerequisito para una educación completa es por lo tanto el desarrollo completo de la conciencia-iluminación. El conocimiento no es la base de la iluminación, la iluminación es la base del conocimiento" M. M. Yogi
martes, 19 de junio de 2007
Adversidad > Aprendizaje
Todo infortunio que hayamos vivido ha traído consigo algún elemento positivo. Perdemos mucho tiempo reviviendo los sucesos que designamos como tal y, por supuesto, se nos pasa desapercibida la parte vital que vino conjuntamente con esa desdicha.
Por ejemplo: la práctica del desapego a través de la muerte de un ser querido; la oportunidad que brinda de obtener un nuevo y mejor empleo o crear un negocio propio, el reciente despido laboral; la posibilidad de un ruptura catártica que proporciona el divorcio solicitado por la pareja; el crecimiento de la sensibilidad y la paciencia que facilita el cuidar de un(a) hijo(a) que nació con limitaciones físicas o mentales; la disciplina personal que se debe incorporar al tener que reducir gastos y organizar prioridades financieras; el ejercicio de la comprensión y la tolerancia por las desavenencias familiares, igual que la acción de perdonar a quien le agredió.
Los acontecimientos que provocan aflicción, enojo, cuestionamientos, pueden conducirnos al aprendizaje necesario para desarrollar la fortaleza de carácter, afrontar las vicisitudes, ganar los retos y superarnos a nosotros mismos.
En ocasiones, sentimos que nos excede el evento que vivimos y dilatamos en entender qué es lo que debemos aprender. Pero, si no tuviésemos que aprender algo, entonces, ¿qué haríamos?. La vida transcurriera en línea recta, sin emociones, sin desafíos, sin tareas de crecimiento.
Los episodios adversos son los que, irremediablemente, nos permiten conocer la compasión, la solidaridad, el consuelo, la generosidad de otros(as). Las experiencias didácticas son las que favorecen establecer la impronta de vida.
Existimos para aprender; no se puede evitar, porque no hay evolución sin aprendizaje.
La ecuación es simple:
Adversidad > aprendizaje > crecimiento > logro
Además, ¿quién dijo que la vida tiene que ser perfecta para ser feliz?
¡Bendiciones!
“La adversidad siempre trae dulzura…”
W. Shakespeare
miércoles, 13 de junio de 2007
Por qué?
Dilata en extender a otros su mano amiga
Ha perdido la confianza en sí mismo(a)
Comprometió su integridad
Le confunde la paz
Vive a través de otros y no su propia vida
Omite manifestar su amor a quienes ama
Elige los conflictos
Evade la comunicación abierta y sincera
Se está separando de sus sueños
No se cansa de estar enojado(a)
Se pierde el disfrute de compartir
Sus opciones son las más fáciles y no las mejores
Se cierran sus brazos al abrazo
Y dejó de sonreír…?
¿Por qué…
Quiere controlarlo todo y a todos
Crece sólo corporal o profesionalmente
Manipula afanosamente
Vive con inseguridades y dudas paralizantes
Ha perdido el entusiasmo para realizar sus días
Elude disfrutar de sus aciertos
Culpa a otros de sus desaciertos…?
¿Por qué…
Casi todo le provoca ira, estrés, ansiedad
Reprime sus emociones y anula su espontaneidad
Es excluyente en su gesto solidario
Casi siempre habla de lo innecesario
Recibe, recibe y recibe y nada le es suficiente
Su fe es tan veleidosa
Y no busca el equilibrio de las cosas…?
Usted es un ser irrepetible en el universo,
con múltiples características para ser feliz,
entonces… ¿por qué hace tanto esfuerzo por ser infeliz?
¿Por qué?
“Quien apaga las luz que recibe, se crea sus propias tinieblas”
miércoles, 6 de junio de 2007
Silencios
En el silencio sin palabras, puedo:
Escuchar tu corazón
Calmar tus temores
Profundizar en tu amor
Descifrar tu mirada
Distanciarme de lo absurdo
Decodificar tus gestos
Comprender tus resabios
Valorar tus sentimientos
Interpretar tus dudas
Descubrir tus anhelos
Traducir tus empeños
Apreciar tus aciertos
Alucinar con tus recuerdos
Y así…ante mí,
te haces transparente tú
En el silencio interior:
Escucho Tus susurros
Se expande mi conciencia
Renuevo la energía
Se devela mi esencia
Contacto la Presencia
Te reconozco en mí
Levito en Tu amor
Se intensifica la Luz
Me gozo Tu existencia
Identifico la Misión
Permanezco en el llamado
Transciendo
Toco los bordes del cielo
Y así…mi espíritu
se recrea en el concierto
de lo único que es cierto: Tú
jueves, 31 de mayo de 2007
La Vida
sintiendo la unidad básica de todo cuanto existe.
Todo existe y todos existimos en el SER que nos hace ser”.
D. Lostado
Para unos(as) la Vida es Dios.
Para otros(as), es el compendio de las acciones cotidianas.
Para usted, puede ser el tránsito que realiza en el presente.
Sea cual sea la forma de conceptualizarla, estamos aquí y ahora viviendo nuestra vida actual.
Unos(as) de un extremo a otro.
Otros(as) de forma lineal.
Usted, talvez en continuo movimiento.
Creamos imágenes, fabricamos juegos emocionales y mentales, construimos sueños, elaboramos planes. Todo acerca de qué y cómo debería ser nuestra vida.
Sin embargo, acertamos más cuando estamos conscientes que la Vida tiene muchos niveles y la podemos vivir mejor si decidimos conocernos a un nivel más profundo, buscando la verdadera esencia de nuestro ser. Así, cada día será mayor la manifestación de la divinidad en nosotros.
Recuerde que la Vida es una gran suerte de preferencia; una expresión de la misericordia del Ser Supremo y un acto de fe diario.
Por cuanto, despejemos nuestro cielo privado. Develemos nuestro universo interior. Conozcamos nuestra esencia. Realicemos las tareas de crecimiento. Y dejémonos fluir hasta que aparezcan los matices de las nuevas rutas a seguir.
¡Hay mucho que celebrar en toda Vida!
Su vida es valiosa. ¡Apréciela!
¡Bendiciones!
sábado, 26 de mayo de 2007
Ofrenda
Brindamos sentimientos, pensamientos, deseos, emociones, tiempo, posesiones…
Ciertamente, somos verdaderos símbolos de primavera generosa en nuestras dádivas.
La ofrenda que por esta vía hoy iniciamos, tiene el genuino propósito de acompañar a alguien en la búsqueda, en la ternura y por la vida.
Si una reflexión o una palabra escrita aquí provocara catarsis a ese “alguien”, será suficiente para validar la pretensión de compartir la aspiración de humanidad plena.
Y si las reflexiones algunas veces llegaran como ofrendas de dura honestidad, tengo la certeza de que las mismas no lastimarán, solamente impulsarán a la transformación con más conciencia.
La posibilidad de poder retribuir a la vida, de tan sencilla manera, algo de todo lo recibido, será altamente gratificante.
Entonces, queda esperar que la tenacidad en el propósito sea legitimada por la intención de que lo que dé siempre sea recibido como una ofrenda a la solidaridad, a la amistad, al abrazo, a la ternura, a la compasión; en fin, a la condición humana.
¡Bendiciones!