La generosa luz del sol penetra a raudales en un hogar cualquiera.
Ella inicia los ritos cotidianos para entregarse al hogar y a la familia; y así realizar su día.
La brillante luz de las estrellas supera la oscuridad de la noche.
él le brinda su mano, la mira a los ojos y le ofrece apoyo para aliviar su enojo.
La profusa lluvia incrementó el caudal de los ríos y disminuyó la sequía.
Nosotros/as estimulamos esperanzas y devolvimos alegrías.
Cada quien escribe su historia día a día y en ella debería incluir un renglón dentro de las prioridades: el ejercicio de la compasión y la generosidad.
Una manera de proceder que implique sencillas demostraciones de sensibilidad. Un corazón permeable a la aflicción de otros/as, aunque la suya sea mayor. La construcción de espacios para realizaciones más vinculantes que conformen un catálogo de vivencias inefables.
En ocasiones, expresar consuelo o una opinión, llevar pan o medicamento, comprender un incumplimiento, acompañar en un proceso doloroso, se convierte en un gesto que eclipsa todo lo demás; hasta el odio, los resentimientos, la separación y las diferencias.
Apele a las acciones de contacto genuino con las personas. Alguien esta deseando o buscando lo que usted tiene. Muchos/as están a la espera de algo que usted puede ofrecerles sin que le reste bienestar.
Aunque no sean ejercidas como ministerio, la compasión y la generosidad dimensionan la fe y el amor. Son prácticas altamente espirituales y evolutivas; que tienden también a cambiar nuestra forma de ver la vida.
Es un acervo humano que tiene que desplegarse; para eso se ha recibido. No trate de justificar el no hacerlo por tener sus propias privaciones afectivas o materiales. Si no lo manifiesta se irá creando cierta sensación de vacuidad interior que le podría deparar desolación.
Inicie con actos simples; le admirará la flexibilidad de su espíritu y la satisfacción que conlleva acercarse al corazón de otro/a. Luego, el tiempo volverá más reveladores esos pequeños hechos. Usted comprobará las consecuencias positivas, multiplicadas, que recibirá de tales obras.
La compasión y la generosidad bien pueden ser respuestas poderosas para elevar la conciencia mundial humana. ¡Ofrézcalas!
¡Bendiciones!
“Aquellos que traen un rayo de luz a la vida de los demás no pueden evitar ser cubiertos por su resplandor”. J. M. Barrie