martes, 20 de diciembre de 2011

¿Absurdos?

Tal vez usted pueda asignarle una apropiada titulación a esta reflexión.

Algunas definiciones o acontecimientos sorprenden por contrastar con la realidad de innumerables seres humanos y por eso se hace difícil adjetivarlos con exactitud. Por ejemplo:

  • Los hijos de una madre suelen ser calificados como “legítimos o naturales”
  • La exhibición que ofrecen dos hombres en un escenario propinándose una golpiza recíproca, es diversión colectiva.
  • El diamante es usado para masajearse y el champagne para bañarse.
  • Más del 60 % de la filmografía es de género violento, y una significativa parte de los espectadores siente fascinación con los roles delincuenciales de los protagonistas.
  • Se prescriben medicamentos invasivos con el objetivo de “sanar”.
  • Jugar, actividad que antes era premiada con una rama de laurel, ha pasado a generar más de cien millones de dólares a un solo deportista.
  • Se subasta el sanitario que usó un personaje fallecido o un pedazo de pastel de una boda de afamados contrayentes.
  • Un hombre matando lentamente a un animal es un evento masivo considerado atractivo.

Inaudito también es el que se pague:

  • Tres millones doscientos mil dólares por un collar para un perro
  • Un millón seiscientos mil dólares por un bolso femenino
  • Ciento treinta y seis mil euros por una fragancia
  • Más de un salario mensual de un obrero por la entrada a un espectáculo
  • Un millón setecientos mil dólares por un vehículo
  • Cien mil euros por un televisor
  • Un millón de dólares por un calzado tipo tenis por tener una joya en el cordón
  • Cien mil dólares por una fricción
  • Un millón cuatrocientos mil dólares por un postre
  • Ciento veinte mil dólares por unas sandalias o veinte mil por unas botas
  • Trece mil dólares por una noche en una habitación de un hotel
  • Más de 30,000 mil dólares por adherirse extensiones de pelo
  • Quinientos mil dólares por una muñeca
  • Un millón doscientos mil dólares por un Martini o por un coctel ochocientos mil
  • Doce millones de dólares por un traje de novia
  • Ciento quince millones de euros por una casa
  • Más de 600.000.00 dólares por la colección de caricaturas de un héroe imaginario
  • Cuatro millones seiscientos mil dólares por un vestido de una artista fallecida.
  • Ochenta mil ochocientos euros por una botella de vino
  • Doce millones de dólares dejados de herencia a una perrita
  • Sesenta y siete mil doscientas cincuenta libras por un revólver de un criminal del siglo pasado.

Más insólito aún es:

  • Que la cantidad de dinero anual consumida en helados en un pequeño estado europeo pudiera servir para reducir la pobreza de varios miles de personas en el mundo.
  • Que el gasto mundial en armamento militar haya ascendido hasta 1,5 billones de dólares, superando más de ciento noventa veces el desembolso destinado a la lucha contra el hambre y que el monto del gasto equivalga al 2,4 por ciento del Producto Interno Bruto mundial alcanzando nuevos niveles de récord.

Nos preguntamos, ¿actos como estos ocurren por indolencia o simplemente deben ser considerados absurdos?...

¡Bendiciones!

“Los procesos que causan los mayores avances de la civilización destruyen las sociedades en las cuales ocurren” A. N. Whitehead.