Por medio de personajes reales o ficticios aprendimos sobre los diversos “tipos de amor”. Veamos algunos, en una clasificación comúnmente conocida.
Familiar; incluye madre, padre, hijo/a, hermano/a. Ejemplos: Cualquier ser humano relacionándose en ese núcleo social.
De pareja; incluye esposos, amantes, novios. Ejemplos: Nerfertitis y Ajnatón, Cleopatra y Marco Antonio, Abelardo y Eloísa, Romeo y Julieta, Catalina y Potemkín, Basanio y Porcia.
Patriótico; incluye libertadores, héroes, revolucionarios, idealistas.
Ahora bien, ¿qué sustenta esas relaciones o comportamientos? ¿siempre es el amor que las motiva?
Leemos a Platón, Aristóteles, Shakespeare. Igualmente, a Ortega y Gasset y sus “Estudios sobre el Amor”, y a múltiples profesionales de la conducta humana que cada día aportan nuevos elementos al tema.
Por cuanto, sólo nos permitiremos exponerlo desde otra perspectiva.
Por favor, lea con atención lo escrito a continuación y establezca sus conclusiones.
El/la individuo/a está conformado/a por una parte espiritual y una parte humana.
La espiritual es la esencia del ser, la unidad con lo Supremo. Lo perfecto.
La humana es la personalidad, el ego. Lo imperfecto.
El espíritu se expresa por intermedio de lo humano; es su canal. Pero la humanidad también genera y tiene sus propias expresiones directas.
Todos tenemos capacidad de dar y recibir amor porque tenemos ambas partes.
De la naturaleza espiritual surge el Amor.
De la naturaleza humana surge el Querer.
Como el Amor es energía del espíritu, es puro. No domina, no discrimina, no cuestiona, no somete, no exige, no busca motivos, no mide, no compara, no reclama, no clasifica, no claudica.
¿Será por eso que a través de él se puede recibir mucho de todos…?
El Querer es energía humana, mediatizada por la personalidad. Demanda, excluye, posee, exacerba, apasiona, califica, clasifica, tiene razones, hace diferencia, doblega, vacila, resiente.
¿Será por eso que a través de él solamente se recibe poco de algunos…?
El Amor no precisa de objetivos, adjetivos, adverbios, promesas, afirmaciones, certificaciones, validaciones. No acepta imposiciones o negociaciones. No tiene precaución ni transición.
El Querer precisa de tiempo, cantidad, seguridad, categoría, selección, obligación, intención, posesión, ganancia, procesos.
El amor es: Constante, liberador, intemporal, catártico, perdonador, sanador, transmutativo, evolutivo.
El Querer puede ser: Volátil, dialéctico, aprehensivo, nómada, inconsecuente, agresivo, emotivo, asfixiante, intimidante, vacilante, dramático, competitivo, obsesivo. Puede elaborar un inventario de culpas de otros/as. Hacer sentir emocionalmente exhausto; y con facilidad se coloca limítrofe con la indiferencia y el odio, si no es correspondido.
Continuará…
¡Bendiciones!
“Ama como puedas, ama a quien puedas, ama todo lo que puedas. No te preocupes de la finalidad de tu amor”. A. Nervo
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario