martes, 25 de septiembre de 2007

Contar bendiciones

Si está leyendo esto, entonces, usted puede ver. ¡Qué bueno! Pero… ¿alguna vez ha pensado cómo sería su vida si fuese invidente?

Quizá un sencillo ejercicio le ayude a experimentar esa hipótesis.

Por favor, cierre sus ojos. Visualice todo lo que no podría hacer si perdiera la vista. No se apresure. Tómese el tiempo que requiera para hacerlo.

¿Qué sintió frente a la imposibilidad de no ver algo como: el rostro de su hijo/a, una flor, la inmensidad del mar, el despertar del día, la felicidad en los ojos de quien ama, la noche estrellada…? O de no poder realizar algunas tareas cotidianas.

Y, ¡preste atención!… eso representa la falta de un solo sentido. Sin embargo, usted, tal vez nunca se ha detenido ha pensar que puede “ver”; que tiene ésa y muchas otras capacidades que a diario emplea. ¡Cuánta inconciencia!

De pocas cosas de la existencia conocida se podría elaborar una extensa relación de dones, habilidades, talentos, características, como lo haríamos sobre el ser humano.

No es ociosa la práctica de revisar con lo que podemos contar.

Por ejemplo, usted es luz y energía; es un ser espiritual, humano y libre; es hombre o mujer…

Si está vivo/a, despierto/a y alerta…

Si, en las diferentes circunstancias, puede transmitir paz, esperanza, aliento, alegría, consuelo, energía, amor, confianza, entusiasmo…

Si, aunque fuese algunas de éstas, tiene capacidad para: pensar, sentir abrazar, dar, soñar, crear, imaginar, expresar, escuchar, producir, reír, hablar, mirar, reaccionar, callar, caminar, jugar, estudiar, bailar, recibir, crecer…

Si, siempre que quiera, su actitud puede ser:
Inteligente, audaz, amorosa, generosa, auténtica, apasionada, solidaria, respetuosa, cortés, cálida, espontánea, perseverante, incluyente, sutil, perdonadora, gozosa, bondadosa, acogedora, compasiva, motivadora, afectiva, conciliadora, productiva, prudente, positiva, íntegra, inspiradora, agradecida, comprometida, paciente, amistosa, tierna, luminosa, silenciosa, reflexiva…

Si usted tiene tanto de todo esto... ¡qué fortuna tiene! Entonces…¿cuál “suerte” es la que quiere tener?

No pierda tiempo. ¡Cuente sus bendiciones!... y utilícelas.

Incluso en este momento, está siendo bendecido/a. ¡Qué afortunado/a es!

¡Bendiciones!

“Después de esto, el siguiente paso consistirá en honrar al Creador con cada pensamiento, con cada emoción, con cada creencia…”.
De: Los Cuatro Acuerdos. Sabiduría tolteca.

No hay comentarios: