jueves, 17 de abril de 2008

La sonrisa

Es un regalo sin precio.

Lenguaje camaleónico. De variados registros. Provoca metamorfosis.

Tiene su propio código para manifestar los estados de ánimo.

La sonrisa refleja la belleza de carácter, la sensibilidad, la promesa, la intensidad del sentimiento.

Remite la melancolía. Combate el enojo. Supera la aversión química, los problemas auditivos y los emotivos. Catalizadora y dueña de una misteriosa amalgama de matices.

Método de expresión virtuoso. Transmite alegría, candidez, perdón, seducción, tristeza, aceptación, complicidad, coquetería, amor, felicidad.

Estimula, contagia, valida, exorciza, quita el aliento, crea disposición, persuade, salva la comunicación, embelesa, atrae. Flexibiliza posiciones, abre puertas en las relaciones, funge como catapulta. Relaja, libera estrés, descontamina de tensiones, amaina la ira y elimina la rabia reprimida.

Nadie se resiste a tal acto.

Esa “línea curva que lo endereza todo” día a día adquiere mayor importancia por los descubrimientos personales y científicos sobre su singular y comprobado aporte a la salud humana.

Remedio tradición para males que nos aquejan. Parece que la risa altera la química cerebral y el sistema inmunológico. Es un buen ejercicio para el corazón y los pulmones.

“Es diversión. Y cuando el ser humano está divirtiéndose no hostiliza, ni tiene pensamientos negativos, ni sabotea sus expectativas de éxito”.

Cada experiencia es un elemento multiplicador que ratifica sus bondades.

Inclúyala como herramienta de interacción indispensable.

Interésese en brindarla. Usted será el primer favorecido de semejante dádiva. Y con ella, expandirá las energías positivas del universo.

¡Sonría! Si usted existe significa que es propietario /a del don de vida. Entonces, tiene el mejor motivo para reír.

¡Sonría todas las veces que quiera! Con los recuerdos agradables, con los buenos detalles presentes y con la imagen de sus sueños por realizar.

¡Sonría! Es un sencillo gesto que puede hacer la diferencia en su trato con los demás.

¡Bendiciones!

“El mundo se ilumina con palabras gentiles y sonrisas brillantes”.