La capacidad de hablar es uno de los maravillosos dones del ser humano; aunque no todo lo expresamos cuando hablamos, y tampoco es la única vía de comunicación. También lo son los gestos, la escritura, el silencio, la mirada.
Sin embargo, el hecho de que a través de ella se genere la mayoría de los conflictos, denota la deficiencia en la manera de comunicarnos.
Todo medio de comunicación puede expresar cualquier pensamiento, sentimiento, sensación, necesidad. Además, tiene poder para cultivar, provocar dificultades o disolver las relaciones humanas.
Si usted se precipita en juzgar, se predispone en su actitud, antepone lo que siente, expresa hostilidad y olvida la importancia de escuchar, fácilmente se expone a: transmitir suposiciones emocionales compulsivas, derrochar energía, tocar la zona vulnerable de alguien, desatar crisis y causar separaciones afectivas.
Recurrir a un espectáculo pirotécnico de ira, quejas, anatemas o negativismo; al uso de un lenguaje soez; a gritar para tratar de intimidar; al melodrama patético; a enfrascarse en discusiones fútiles; o pretender comunicar usando como forma: ordenar, amenazar, criticar, agredir, ridiculizar, rechazar, sermonear, impedirá lograr una comunicación productiva y un resultado armonioso.
Sea cual sea el modo de comunicación -hablado, escrito, gestual- siempre es valioso: utilizar un tono de voz bajo y persuasivo. Palabras no ofensivas aunque quiera manifestar enojo. Gestos de atención e interés.
Igualmente, ser breve y claro; no abrumar con detalles innecesarios. Apelar al diálogo, hablar con, no a el/ella, cuidando el escenario donde lo hará. Evitar los juicios y la mordacidad y el empleo del método críptico o de indiferencia no dando respuesta.
Si comunica con sinceridad y positivismo gana respeto. Y la cortesía que ofrezca contribuirá a fomentar un legado de paz en sus relaciones.
La comunicación también puede tener efectos de belleza erudita y serenidad.
Es tal la fortaleza de la comunicación, que brinda posibilidades de desarrollar relaciones fundamentales que trascienden el crecimiento y la vida del ser humano.
¡Bendiciones!
“Si hablas, procura que tus palabras sean mejores que el silencio”. Proverbio Hindú
lunes, 29 de octubre de 2007
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