viernes, 7 de noviembre de 2008

Conciencia

En entregas anteriores nos hemos referido a las Toxinas, a la Libertad, a la Liberación y últimamente a la Adicción. Esos temas tratan, de una u otra forma, de la inclinación humana a mantenerse aferrada a situaciones o a hábitos perniciosos.

Para dar respuesta a los recientes comentarios y solicitud que recibimos respecto a “cómo evitar o solucionar” tal propensión, la presente reflexión nos permitirá efectuar algunas precisiones más.

Ciertamente la adicción puede manifestarse en cualquier aspecto de la vida del ser humano. Los siguientes ejemplos también lo ratifican.

Hay quienes están habituados a las relaciones de maltrato, a los sentimientos negativos, a el caos, a la mentira, a la cafeína, a el trabajo sin descanso, a las sustancias toxicas (éxtasi, cocaína, heroína). Así como a lo señalado en el artículo que precede.

La adicción no es un padecimiento reciente como tampoco lo es la intención de comprenderla y abolirla. Esta tiene componentes evasivos, de temor, de baja autoestima, de inseguridad, de carencia afectiva o de otras múltiples disfunciones existenciales.

Entonces, ¿cómo evitar la adicción?...Pues, expanda su conciencia. El medio más eficaz es mantenerse en estado consciente. Dice el Maestro: “Vivo, alerta, despierto y activo”; esa debe ser la actitud del individuo. Porque cuando se está consciente de lo que se hace, el cuestionamiento llega fácilmente: ¿Por qué y para qué hago esto?

Igualmente, para el cómo solucionar la adicción, lo logrará despertando, haciéndose consciente de qué le está ocurriendo, qué está permitiéndose hacer. Tiene que establecer cuál es la parte disfuncional de su vida, dilucidar los episodios que lo/a han llevado ahí, qué le induce a expresarse de manera adicta, qué es lo que precisa resolver para eliminar esa tendencia.

Todo hábito nocivo amerita atención para sanar; pretender fingir no resolverá la situación. Debe aprender a vivir con equilibrio apoyándose en su fuerza interior. E insistimos: si no puede hacerlo sólo/a, busque ayuda. Un/a guía o terapeuta le facilitará trasladar sus esfuerzos hacia estímulos, objetivos y acciones productivos y evolutivos.

Tome decisiones conscientes. Si mantiene firme la perspectiva del fin, no habrá obstáculo que le sea insuperable para alcanzar el bienestar.

El estado consciente le proveerá de salud y paz.

¡Bendiciones!

“La persona consciente vive en un mundo de unicidad y variedad, de renovación y del ahora.-- Si no quieres despertar seguirás programado, y la gente dormida y programada es la más fácil de controlar.-- Hay que disfrutar de todo, pero sin aferrarse a nada.-- Estar despierto es no dejarse afectar por nada y por nadie. Y eso es ser libre.” A. de Mello