Relajación. Reflexión. Meditación.
En las últimas décadas Occidente ha estado demostrando mayor interés en estos conceptos.
La relajación es favorecida por terapeutas para obtener algún grado de quietud mental y corporal, y facilita la pérdida de tensiones originadas por los afanes diarios.
La reflexión es un llamado de atención, que puede ser individual y /o de los diversos sectores sociales, cuando se trata de corregir una problemática que afecta a la persona o la comunidad. Efectuarla mejora la actitud hacia el bienestar y los actos de vida, y contribuye al desarrollo humano.
La Meditación no es ni la una ni la otra; pero puede lograr los resultados de ambas. En Oriente se emplea desde hace más de 3,000 años; y existen varios métodos para realizarla. Unos provienen directamente de las antiguas tradiciones y otros, posteriormente creados, se fundamentan en ellas.
La práctica de la Meditación ha sido objeto de múltiples estudios y experimentos científicos, y las evidencias confirman parte de sus numerosos beneficios. Como potenciales para uso terapéuticos o preventivos se menciona que: “proporciona una extraordinaria concentración, es una vía para llegar al más alto nivel de abstracción; contrarresta los mecanismos cerebrales vinculados al estrés; produce anticuerpos; puede domesticar la amígdala, un área del cerebro conectada con el recuerdo del miedo”.
También, “disminuye la propensión al enfado, frustraciones o impacto por los acontecimientos; provoca un cambio de comportamiento en las personas hacia estados de calma y felicidad. Está relacionada a la transformación de percepción de la realidad y a estimular los procesos de conciencia”.
De las más significativas investigaciones y pruebas se conocen las hechas por científicos al Dalai Lama y un grupo de expertos meditadores, quienes se ofrecieron para que la ciencia pudiese tener mayor información respecto a los efectos de la Meditación.
Igualmente, la ejecutada a mediados del 1993 en Washington, EE.UU. por 4,000 voluntarios procedentes de 100 países, los cuales, en meditación colectiva de prolongadas sesiones al día, consiguieron el descenso de un 25% en el porcentaje de asesinatos de dicha Ciudad.
El autor de Inteligencia Emocional, D. Goleman, señala :“Lo importante es que la meditación cambia la base de las emociones... Nuestros resultados indican que tiene efectos biológicos. Produce cambios en el cerebro asociados a emociones más positivas y mejoras en la función inmune”
Las manifestaciones ratifican que la expansión de las energías espirituales proporciona salud y fortalece nuestra mente, sentimientos y cuerpo físico. Eleva la calidad de vida, y por consiguiente la capacidad para afrontar los eventos con determinación.
La Meditación no es un proceso racional, lógico o analítico. La Meditación sencillamente es silencio. Desconexión. Silenciar la palabra. Acallar la mente y las emociones. Es la unión con el Todo. La silente estadía en el Paraíso interior. Como dijo el Maestro: “El camino hacia el Silencio es la meditación. La Meditación es silencio. Y el Silencio es la ausencia de ego”.
Cualquiera meditación es provechosa. Las modalidades son accesibles a todas las personas sin necesidad de profesar ninguna creencia. Sólo que lo obtenido será consecuencia de la disposición y disciplina del meditador /a.
¡Bendiciones!
"La ciencia puede desvelar que ciertas técnicas podrían ayudar a distinguir los por qué de una vida feliz o una miserable, pero la comprensión profunda de la naturaleza de la mente sólo puede alcanzarse a través de la meditación... Los científicos pueden saber todo sobre el cerebro, pero algunos niveles de conciencia no están limitados a este órgano.” Dalai Lama
Nota:
Si por nuestra vía quiere conocer algún método para practicarla, por favor, escríbanos al correo electrónico reflexionespolaris@gmail.com
Con alegría le atenderemos.
lunes, 7 de julio de 2008
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