lunes, 7 de mayo de 2012

Legislar (2 de 2)


En la entrega anterior señalamos la significación que ahora se le otorga al tema de la educación en la competencia productiva. Sin embargo, no se ha establecido ni un mínimo de requerimiento para que los padres y las madres eduquen mejor a los hijos.

Quizás un proponente consciente pueda formular un planteamiento para que se legisle en favor de la implementación de un programa educativo materno-paterno que fortalezca dos aspectos fundamentales en la educación doméstica. A saber. 

Legislar para: 

I.      Establecer actividades de aprendizaje indispensables para padres y madres, enfocadas en los temas:

Ø  Comunicación
Ø  Confianza
Ø  Respeto, Cortesía
Ø  Integridad

II.    Instituir el servicio comunitario- mandatorio y voluntario- para padres, madres e hijos.

La motivación sería la siguiente: 

1.    Reafirmar en los padres y en las madres, los principios, los valores positivos y la importancia del ejemplo que deben ofrecer a sus hijos y a sus hijas, para inducirlos a desarrollar con probidad sus propias vidas, basadas en estos elementos.  

2.    incrementar en sí mismos y en sus hijos, a través de la práctica del servicio voluntario, la sensibilidad humana y social, y desarrollar la empatía y la solidaridad. Así se obtendrá gratificación existencial y se contribuirá con el bien común. 

3.    Impulsar la reforma de la familia para que sea nutritiva, vinculante y participativa, y cumpla con el rol de carácter humano y social que le corresponde. 

Entendemos que para concretar la aspiración de mejorar la sociedad, debe iniciarse con acciones orientadas al mejoramiento de la base de esta que es la familia y de manera primaria por quienes la erigen: con el hombre y la mujer. 

Esto no se hace por el poder político. Esto es sobre lo que se debe hacer por el poder del país. Por esta razón, la intencionalidad de una legislación es evidentemente humana en el mejor y más alto sentido de la palabra, ante una situación que desborda la capacidad de los estamentos directivos de cualquier comunidad. 

¡Bendiciones!
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa”.
Proverbio chino