martes, 17 de enero de 2012

Militantes

Para desarrollar una Gran Causa, trascendiendo la individualidad, la comunidad mundial debería enrolar ciudadanos que militen en las tareas de:

· Ampliar la conciencia para asumir la especie humana como una sola familia
· Usar la comunicación como la más eficiente arma
· Liberar el miedo al porvenir, al fracaso y al cambio
· Aplicar los contenidos de todos los libros sagrados, a través del ejemplo del bien
· Practicar la solidaridad y mantener la confianza
· Redefinir las estructuras sociales dando prioridad a la verdadera riqueza de la vida
· Elevar la visión para el futuro de la nación, reformulándola en base a la fuerza del espíritu y a la efectividad moral
· Promover la participación del ciudadano en la definición y en la ejecución de las propuestas sociales
· Desactivar los mecanismos que llevan a sumar tragedia como respuesta de solución a ningún conflicto o dolor
· Cuidar el medioambiente; hábitat común de la raza humana
· Convocar a Dvorák, en su afamada Sinfonía No. 9 del Nuevo Mundo para continuar construyendo, de manera consciente, un modelo de coexistencia que apoye la diversidad y la igualdad de oportunidad en el desarrollo de las capacidades positivas del ser

Y, lo más importante, enrolar más y más ciudadanos en la militancia del Silencio. Silencio para meditar y para reflexionar; para la quietud, para la armonía, para la paz y para la acción.

Que al realizar tales tareas “no nos distraigan las noticias”, como advierte Facundo.

¡Bendiciones!