Diversos textos indican que el Orden es la primera ley del Universo, por lo tanto, es perfecto. De ahí procede la conocida invocación de muchas personas al orden divino para que sucedan sus deseos y propósitos.
En la vida humana, el orden es un método que debe comenzar a aprenderse en la infancia, con el quehacer cotidiano.
En la casa se observa la disposición del mobiliario, los ornamentos, los libros, los utensilios, la vestimenta y demás pertenencias materiales de sus habitantes.
Luego, de manera directa se le enseña al niño y a la niña a ordenar la mesita de tarea, los juguetes, el closet, las actividades.
El desorden, contrario a la referida disposición, es confusión, provoca incomodidad, pérdida de tiempo; se asocia al descuido, a la falta de higiene, a la poca lógica de armonía. Hay personas que convierten en verdaderos vórtices de entropía los espacios físicos que utilizan.
Sin embargo, el orden nos facilita el confort, la tranquilidad, la productividad. Representa limpieza, belleza, claridad, seguridad. Con él se conforman los sistemas, se gana tiempo, se agilizan los procesos, se evita dificultad.
Con la excepción de la creatividad, el orden está implícito en todos los aspectos de la vida humana. Ejemplo de esto lo es: la matemática, la construcción, la música, el tiempo, la dinámica de dar y recibir, el alfabeto, el desarrollo productivo, los criterios administrativos, institucionales, sociales.
Del mismo modo, el orden está en el sentido estético, en algunos hábitos rutinarios saludables y, evidentemente, en la sucesión de vida, crecimiento y muerte.
Para ser ordenado se requiere de un aprendizaje similar al de cualquier otra norma, y es provechoso si esta se armoniza con las buenas costumbres porque así es más fácil aceptarla y mantenerla.
Alguien dijo que: “Para buena vida, orden y medida”.
Retribuye aplicar, con flexibilidad, orden a la mente, a las ocupaciones y al entorno; permite sumar calidad al vivir y a sus resultados.
Y lo maravilloso es que… ¡siempre es tiempo de esperanza y orden!
¡Bendiciones!
“El amor como principio, el orden como base, el progreso como fin”. A. Comte
miércoles, 22 de julio de 2009
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