La estima hacia otro es uno de los resultados de la relación humana. A través de ella se estimula el afecto y la confianza que se brinda.
Pero tan importante es el aprecio que se ofrece a alguien, como el reconocer la propia valía; a esta se le denomina Autoestima.
Sobre tal concepto no hay disentimiento. En sentido general, la gente entiende que el bienestar humano tiene como pilar la valoración positiva que el individuo tenga de sí mismo.
Considerada como un factor intrapersonal de la Inteligencia Emocional, la autoestima implica: seguridad y confianza en sí mismo, respeto por sí mismo y aceptación de sí mismo. También involucra la sensación de bienestar, la realización personal, el agrado por la apariencia individual.
Fomentar la autoestima significa que el ser humano se reconoce y se cuida. Por lo tanto, debe tomar en cuenta lo siguiente.
Evitar actitudes hostiles hacia sí mismo desatendiendo la salud, la higiene, el arreglo personal, haciendo bromas hirientes o profiriendo insultos contra sí mismo, comparándose con otro para degradarse, reaccionando con desprecio de sí mismo cuando se equivoca, admitiendo las expresiones vejatorias de otros por el color de la piel, por la religión que profesa, por el estatus social o por cualquier otra razón.
Igualmente, eludir adjudicarse culpas irrazonables, sucumbir a la necesidad de aceptación de parte de los demás o a la evaluación excesiva de los particulares talentos, que le induzca a acciones insensatas.
Además, hay que separarse de las actuaciones impulsivas, sectarias y remilgadas porque pueden bloquear la conciencia sobre las fallas y la determinación para corregirlas, como también pueden impedir valorar las beneficiosas sugerencias que al respecto le brinden los otros.
Pero ante todo, hay que velar por no cometer actos indignos; esos que pueden mutar en una profunda crisis emocional arrebatando la paz interior y el respeto por uno mismo.
En la construcción de la autoestima inicie aceptando sus infinitos valores espirituales y sus maravillosas capacidades humanas, manteniendo la humildad en tal reconocimiento. Asimismo, manténgala al recibir cumplidos que resalten sus dotes de bien.
Sea consciente de sus pensamientos, de sus emociones y de sus acciones.
Ámese y confíe en usted. Siéntase merecedor de lo bueno que recibe de la Vida y de los otros.
La estima por usted mismo es una eficaz palanca de apoyo para su camino de crecimiento humano y para impulsar sus propósitos.
Y recuerde: mantener una actitud humilde es lo que le proporcionará el equilibrio entre su autoestima y la soberbia.
¡Bendiciones!
“La satisfacción de la necesidad de autoestima conduce a sentimientos de autoconfianza, valía, fuerza, capacidad y suficiencia, de ser útil y necesario en el mundo". A. Maslow
lunes, 18 de abril de 2011
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