Una de las actividades menos efectuada por el ser humano es inventariar sus facultades; se ha acostumbrado a enfocarse en lo que carece, no en lo que tiene.
Debido al desconocimiento de las potencialidades, es usual la queja por lo faltante, por tanto es propicio proponer el ejercicio de inventariar los activos que conforman la existencia particular. Así se puede conocer con más facilidad el capital con que se cuenta para erigir el mundo personal.
A continuación, se presentan algunas pautas para hacer tal inventario.
- Inicie reflexionando acerca de su esencia, que es su riqueza espiritual y el poder que usted tiene si decide utilizarla, ya que ésta le proporciona infinitos bienes tales como la paz, la armonía, el amor, la fortaleza, la voluntad.
- También elabore una lista de otros activos intangibles como la autonomía, la libertad, el conocimiento, la inteligencia, las experiencias, las expresiones creativas, las inclinaciones artísticas, el entusiasmo.
- Traslade la atención a la parte humana. Enumere los maravillosos dones que posee, comenzando por el patrimonio de la insuperable creación de su cuerpo físico y sus funciones, los cinco sentidos, la mente, las emociones y demás capacidades. Por supuesto, debe sumar su salud integral, sus relaciones familiares y de amistad; igual sus habilidades productivas y los elementos materiales que le acomodan el vivir.
Ya que el individuo es un ser emocional y relacional, los valores y los principios que le favorezcan la interacción con los otros, son valiosos. Por lo tanto, resulta apreciable contar con destrezas en la aceptación, la bondad, la solidaridad, la responsabilidad social y cualquier actitud y aptitud desarrollada que demuestre la sana estima por sí mismo, la sensibilidad y la práctica del amor universal.
Realizar el inventario de la verdadera fortuna ayuda al ser humano a explorar sus dotes, le permite establecer sus fortalezas para consolidarlas y develar sus debilidades para superarlas.
Un estado de mayor consciencia sobre su naturaleza espiritual y su naturaleza humana le facilita al individuo proseguir la ruta evolutiva y construir el espacio existencial particular.
¡Bendiciones!
“Cuando hagas el inventario de tus reales bienes, ciertamente te sorprenderás de lo que tienes”. Anónimo
martes, 24 de enero de 2012
Inventario
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