lunes, 3 de septiembre de 2007

La Perseverancia

A: JE; segunda entrega.

Recapitulemos lo señalando en el tema anterior: El poder del pensamiento es la vía para crear la realidad; para hacer evidente los deseos. Usted no puede cambiar el pasado, pero puede influenciar su futuro. Deberá mantenerse vigilante con lo que pasa en su interior, porque a través de él se manifestará la realidad que elija vivir.

Usted es uno con el todo, una extensión de la Mente y el Poder Universal Infinitos. A partir de esa premisa, es que tiene a disposición suya el mundo de posibilidades ilimitadas.

Entonces, prepárese a formular su deseo. Realice la alquimia mental; descontamine el pensamiento de sentimientos negativos. Describa las aspiraciones; el qué y cómo. No deberán ser retos superiores a sus conocimientos o preparación desarrollada para alcanzarlos.

Luego, inicie la aplicación de la perseverancia. Intégrela a la conciencia como una regla. La acción de perseverar comprende diferentes factores. Veamos.

Discipline la mente. No se esfuerce. Deje fluir su energía mental; es parte de la energía cósmica; un acto del Poder Supremo. Conserve la calma con firmeza y simultáneamente dedíquele una intensa vehemencia a la meta. Aprenda a utilizar el poder de atención; la atención sobre el punto específico; focalizada para hacer evidente el objetivo. No pregone sus deseos.

Elimine el apego; la base de éste es el miedo y la inseguridad. No logrará lo que quiere si duda de la aptitud que tiene para hacerlo realidad. La intención basada en la libertad sin apego se utiliza como catalizador para incorporar correctamente los componentes de materia, energía y eventos de espacio y tiempo; así producirá cualquier cosa ansiada.

Separarse de los sueños es el camino más rápido para conocer la decepción. La perseverancia es una práctica. Lo aconseja Confucio al decir: “No dejes de persistir en lo que no has practicado todavía o lo que has practicado con poca dedicación”.

La perseverancia no es obstinación. Los resultados de tratar de conseguir lo deseado con base en la terquedad tienen un precio alto en términos de salud mental, emocional y física. Además, jamás debe olvidar que la Ley de Causa y Efecto actúa incesantemente.

Busque la verdadera dimensión del poder de su mente. Practique. Se asombrará con lo que obtendrá.

Comprometa los resultados solamente con una actitud noble, entusiasta e inteligente; que refleje la prodigiosa supremacía de la esencia de su Ser.

¡Bendiciones!

“Quien no tiene perseverancia no escapará a la desgracia”. I Ching