miércoles, 8 de septiembre de 2010

El Agua

Esta es una reflexión obligada; las instituciones autorizadas señalan que se está empeorando la crisis del agua.

Para vivir, el ser humano precisa de algunos elementos que yacen en la Tierra, y del usufructo que haga de ellos depende su subsistencia. El Agua dulce es uno de los principales, es un recurso finito y vulnerable y conforma solamente un 2.53% de toda el agua del Planeta, porque el resto es salada. Entonces, sobrados y poderosos son los motivos para abordar este tema.

El agua constituye el ingrediente fundamental de la materia viva, el sostén de toda forma de vida y, hasta ahora, se desconoce la posibilidad de la existencia humana sin ella.

Hay muchos que pueden sobrevivir largos períodos sin comer, pero sin tomar agua la persona moriría en pocos días. Las dos terceras partes del cuerpo humano están compuestas por agua y ésta es primordial en diversos procesos biológicos incluyendo la respiración, la digestión, la absorción, la circulación y la excreción.

Es el componente básico de la sangre, del líquido linfático y de los órganos internos; regula la temperatura corporal, mantiene el metabolismo, los músculos fuertes, la piel joven y elástica y lubrica las articulaciones y los órganos manteniéndolos en buenas condiciones.

El agua evita la deshidratación del cuerpo; se encuentra en las células y en los tejidos y lleva a éstos los nutrientes y la energía; ayuda a mantener el equilibrio y la presión sanguínea; elimina la grasa corporal y también las toxinas del organismo a través de los riñones, la vejiga y la transpiración.

La gente la emplea para la cocción de los alimentos, el aseo personal, la limpieza, el lavado, los rituales y otras modalidades. Es necesaria para garantizar el desarrollo sustentable, los comestibles, los servicios de salud y la industria. Y es indispensable en la preservación de la Naturaleza.

La continuidad de una explotación irrazonable del agua arriesga tanto al ser humano como el desarrollo social y el medio ambiente. Por tal razón, se debe prestar atención a los resultados de las investigaciones que revelan una grave y creciente carestía de agua que en una proporción significativa es provocada por la inconsciencia e irresponsabilidad de la mayor parte de la humanidad en su utilización, distribución y conservación.

Se ha hecho común el dispendio del agua que el individuo hace al ducharse, rasurarse, lavar la ropa, limpiar los utensilios, la casa y el vehículo; en el regadío, en la piscina, en el jacuzzi, en las fuentes; como también manteniendo roturas en los conductos. Igual de frecuentes son las formas de afectar la depuración para su provisión al contaminarla depositando en los desagües productos tóxicos como aceites, medicinas o pintura.

Es cierto que en este asunto para obtener soluciones eficientes, sostenibles y equitativas deben ser atendidos diferentes factores. Pero la contribución de cada miembro de la sociedad es imprescindible, y no puede alegar desconocimiento porque la información sobre la peligrosa deficiencia de agua le llega por los distintos medios impidiendo que justifique su indiferencia.

El World Water Development Report-WWDR- (Informe sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en el Mundo) de la UNESCO, 2003, de su World Water Assessment Programme-WWAP- (Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos), indica que en los próximos 20 años la cantidad de agua disponible para todos decrecerá en un 30%.

“Hoy en día, una de cada tres personas del mundo no dispone de agua suficiente para satisfacer sus necesidades diarias”, destaca el WWDR en su Informe titulado “Agua para todos, agua para la vida”. Además, refiere: “A mediados del presente siglo, 7000 millones de personas en 60 países sufrirán escasez de agua, en el peor de los casos, y en el mejor se tratará de 2000 millones de personas en 48 países”.

El tiempo del abuso en el uso del agua, ya prescribió. Irremediablemente, se hace necesaria la reflexión y la acción.

El ser humano debe cesar el malgasto del agua. Debe modificar sus patrones de consumo y administrar adecuadamente este irremplazable bien natural. Debe pensar en su propia vida, en la vida de sus hijos y en la de los hijos de sus hijos.

El incremento en la escasez de agua convertiría el hogar y la sociedad en espacios de total anarquía. La falta de agua ocasionaría la extinción humana.

¿Aún falta presentar más argumentos para tomar la decisión personal de frenar tal irracionalidad?...Esperemos que no.

¡Bendiciones!

“El agua es el alma madre de la vida y la matriz; no hay vida sin agua”. A. Szent Gyorgi

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