Para la mayor parte de la humanidad aún resulta un enigma el cómo vivir en armonía consigo mismo y con sus asuntos.
Conduce al desequilibrio de la energía generar deseos de “tener y hacer”, sin implicar el reto de “acción e inacción”. Colocando en riesgo todos los componentes del ser, se termina pagando un alto precio por la omisión.
El concepto de “acción e inacción” significa: renunciar al control y la obsesión sobre todo acto. Formular la aspiración, centrarse y soltar los resultados. Respetar el ritmo natural de los acontecimientos.
Es, transferir la paz del espíritu a los cuerpos emocional, mental y físico. Lograr el estado armónico representa la salud de éstos; por eso constituye la motivación principal para obtenerlo.
Permite la máxima experiencia de manejo del caos de ansiedad, estrés, perturbación y/o desesperación provocado por la dilación o insatisfacción en la realización de los anhelos.
Además, nadie puede dar lo que no tiene. Siendo así, se requiere sentir tal condición para proyectarla y expandirla.
Los beneficios son innumerables. La práctica inicia apagando la voz interna que dice: no lo puedes hacer. Pone a prueba la voluntad, el entusiasmo y la convicción de el por qué.
Respecto a esto nos sirve la analogía con las Artes Marciales: “Cada movimiento tiene un gran sentido del equilibrio”.
La armonía no la proporciona el dinero, el éxito, las posesiones o posiciones. No está asociada a nada material o social. No se adquiere a través de la interacción. Es adentrándose en sí mismo en una especie de buceo para rescatar la fortuna de los particulares dones.
Entonces, desde la bucólica quietud interior, que proveerá la concertación de su fortaleza, podrá evadir el curso de colisión de cualquier dificultad. Como también, dispondrá de los espacios seminales vitales para recorrer el camino.
Poco a poco, este aprendizaje le llevará a disfrutar de lo sencillo y flexible. Y, sorpresivamente, le desarrollará el nivel de conciencia necesario para morar en la poderosa armonía que aporta la cesación de los deseos.
Sólo precisa conocer quién es usted. Consecuentemente, con facilidad develará las infinitas posibilidades de su espíritu y reconocerá la perfecta creación de su ser.
¿Y sabe qué sucederá?... ¡que no ansiará más!
¡Bendiciones!
“Si llenas el cuenco hasta el borde, se derramará.
Si afilas constantemente tu cuchillo, se mellará...
Haz tu trabajo y retírate después.
Es el único camino que conduce a la serenidad”.
Tao Te King
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